Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
El chat de los "23 más 1" bautizado así a pedido del bonaerense Axel Kicillof en una chicana directa al jefe de gobierno porteño, Jorge Macri sigue ardiendo. Unidos a pesar de sus enormes diferencias ideológicas, los gobernadores comparten un objetivo común: la supervivencia. En tiempos de ajuste feroz sobre sus cuentas, la crisis política que arrastra el gobierno nacional desde hace 70 días por el escándalo del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, aceleró los tiempos estratégicos.
La opción principal que manejan varios mandatarios en conversaciones preliminares es concreta: desdoblar las elecciones locales del año próximo para despegar sus destinos de la pelea nacional, donde Javier Milei buscará la reelección y la oposición, destronarlo.

Los gobernadores alineados en Provincias Unidas, el Pro y la UCR ya revisan el calendario para intentar unificar la fecha de sus comicios provinciales. A este bloque podrían sumarse algunos de los cinco mandatarios kirchneristas ubicados en las antípodas de la Casa Rosada. La meta de los sectores más duros es clara: asestarle un golpe electoral al Gobierno en un "superdomingo" previo a las presidenciales.

"Somos muchos los que pensamos en desdoblar y trabajamos para hacerlo in situ en la misma fecha", confirmaron desde una de las administraciones provinciales más importantes. El razonamiento en el interior es pragmático: "Tiene lógica ir juntos. Al Gobierno se le complicaría atender y fiscalizar siete u ocho elecciones en el mismo día".
En los principales distritos, la separación de los comicios ya dejó de ser una hipótesis para convertirse en un plan de acción. En la provincia de Buenos Aires, Kicillof quien ya se perfila para la carrera presidencial evalúa los costos. Aunque el año pasado fue uno de los diez mandatarios que desdoblaron, cerca de su entorno matizan la urgencia actual: "Con Milei en caída, el escenario hoy indicaría que lo mejor es no desdoblar y capitalizar el arrastre en octubre", analiza un ministro bonaerense.

Para Jorge Macri, que buscará revalidar la gestión del Pro en la Ciudad de Buenos Aires, la separación de fechas es una posibilidad cierta. Sin embargo, su decisión final dependerá de una negociación abierta a varias bandas que involucra a Karina Milei y al expresidente Mauricio Macri.

En la región centro, Martín Llaryora (Córdoba) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe) coinciden en anticipar los comicios locales. Ambos mandatarios, que esta semana compartieron escenario en la exposición Todo Láctea 2026 para reclamar por la baja de retenciones agroindustriales, saben que sus territorios requieren una lógica propia. "Todos van a desdoblar, el tema es definir qué estrategia conviene más", resumen cerca del santafesino.
A esa misma sintonía de defensa territorial se pliega La Pampa. Para el gobernador Sergio Ziliotto, la estrategia del desdoblamiento no es una novedad de coyuntura, sino casi una doctrina de preservación del PJ pampeano, tal como ocurrió en 2019 y 2023. En los despachos del Centro Cívico se impone una premisa histórica: discutir la gestión provincial con los vecinos antes de que la grieta nacional ensucie la discusión local.
Con el nuevo recorte de 2,5 billones de pesos en el presupuesto nacional anunciado, la soga al cuello de las arcas provinciales se volvió asfixiante. En un escenario donde La Pampa sostiene los reclamos por fondos coparticipables y mantiene la obra pública con caja propia, fijar el calendario electoral antes de octubre en un escenario provincial que además no cuenta con reelección le permitirá al oficialismo ratificar el "modelo pampeano" frente al ajuste libertario y ordenar la interna frente a una oposición que también busca capitalizar el desgaste de la Casa Rosada.

En la vereda opuesta de las estrategias, el mendocino Alfredo Cornejo evalúa el desdoblamiento con un argumento inverso: jugar a favor de la Casa Rosada. "Al gobierno nacional le puede convenir que algunos anticipemos las elecciones para ofrecerle triunfos previos a la presidencial", analizan en Mendoza. Una lógica similar comparten Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Leandro Zdero (Chaco) y Claudio Poggi (San Luis), quienes sostienen pactos de no agresión con el universo libertario. En estos distritos dialoguistas, la definición se postergará hasta fin de año para medir el humor social.
Incluso los aliados peronistas más firmes del oficialismo, Raúl Jalil (Catamarca) y Osvaldo Jaldo (Tucumán), prefieren blindar sus territorios de la suerte de la marca violeta. Jalil evalúa fijar la fecha en marzo, mientras que Jaldo enfrenta en su provincia la resistencia interna de Lisandro Catalán, el precandidato impulsado por la Casa Rosada.
Mientras tanto, los proyectos de reforma electoral del Ejecutivo, como la eliminación de las PASO, permanecen empantanados en el Congreso. Las provincias miran con desconfianza los movimientos de Balcarce 50, en un ajedrez donde el federalismo vuelve a marcar la cancha.
La velocidad de la economía y la capacidad del Gobierno para contener los daños políticos determinarán el mapa final. Lo que ya parece irreversible es que el 2027 no se resolverá en un solo domingo, sino en un largo y sinuoso calendario de estaciones previas.