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EL DIARIO digital
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La presentación se da en el marco de una serie de pedidos de informes que el referente local del espacio político, Julián Angelucci, tramitó en el último tiempo y cuya discusión trató de instalar a través de redes sociales. Según indicó en un parte de prensa tras la presentación del proyecto, la idea es avanzar en soluciones concretas que mejoren el acceso a agua segura para consumo humano, con menores niveles de arsénico y flúor.
El proyecto propone cuatro medidas principales: que la Cooperativa Regional de Electricidad, Obras y Otros Servicios de General Pico Limitada (CORPICO), prestadora del servicio en la ciudad, informe mensualmente en la boleta de cada usuario los resultados de los análisis del agua de la cisterna que lo abastece; la evaluación de factibilidad y creación de puntos de expendio de agua segura mediante sistemas de tratamiento como ósmosis inversa; un programa de financiamiento de filtros domiciliarios a contrafactura, y un sello de calidad para distribuidoras y envasadoras que certifiquen, de manera voluntaria y periódica, la calidad del agua que comercializan.
"Los vecinos tienen derecho a saber qué agua están consumiendo. Hoy esa información no es accesible, y sin información no hay posibilidad de elegir ni de cuidarse", sostuvo Angelucci.
En ese sentido, vale recordar que CORPICO tiene la obligación -por ordenanza- de presentar análisis de calidad de agua potable cada vez que requiere al Concejo Deliberante una actualización de tarifas para dicho servicio. Aunque, hasta el momento, desde la cooperativa siempre se mostraron reacios a mostrar esos valores más allá de los escritorios de la administración pública.
Medidas posibles
Angelucci señaló que la iniciativa se trabajó durante meses "para pasar de los problemas a las soluciones, y de la crítica a las propuestas. El proyecto plantea medidas posibles, de corto plazo, que ya funcionan en otras ciudades y que pueden mejorar la calidad del agua que usamos todos los días para tomar o cocinar", afirmó.
En el último tiempo, desde la agrupación política se hicieron pedidos formales de informes a la cooperativa y un acceso a la información pública ante la Administración Provincial del Agua (APA). Esos datos obtenidos, que el dirigente del ARI hizo públicos, ratificaron en marzo de 2026 que el agua de las cisternas locales contenía niveles de arsénico y flúor por encima de los recomendados por el Código Alimentario Argentino y la Organización Mundial de la Salud, información que no es algo nuevo, ya que el norte pampeano se encuentra sobre una cuenca con altos índices de dichos elementos.
Sí aparecen como novedades las propuestas de instalación de pequeñas plantas de tratamiento de ósmosis inversa para distribuir en distintas zonas de la ciudad y, sobre todo, la financiación -de CORPICO a sus asociados- de equipos domiciliarios para filtración de agua potable.
Angelucci advirtió que "este es un tema de salud pública. Esperamos que los concejales traten el proyecto con la urgencia y el respeto que merece. También esperamos que el Municipio se abra al diálogo y no lo rechace por especulación política. Reconocer el problema es el primer paso para empezar a solucionarlo".