La Pampa

Ante la incertidumbre por Medanito, PCR está detrás de un área petrolera en Mendoza

 El contrato de PCR por el rea El Medanito expira el próximo 18 de junio
El contrato de PCR por el área El Medanito expira el próximo 18 de junio.
En el marco de la reactivación de bloques petroleros, la empresa Petroquímica Comodoro Rivadavia presentó una oferta formal para la exploración y explotación del área "Río Atuel".

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EL DIARIO digital

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Esta apuesta de la compañía en territorio mendocino marca un fuerte contrapunto con la situación crítica que atraviesa el área El Medanito en La Pampa, donde la concesión de la misma empresa está próxima a vencer sin que se haya garantizado un sucesor.

En ambos casos, se trata de áreas petroleras convencionales, un sector de la industria que, a diferencia del boom de Vaca Muerta, requiere incentivos específicos para evitar su declive.

Mendoza ha logrado atraer inversiones para sus bloques convencionales mediante un modelo de licitación permanente que ofrece condiciones más flexibles, como la posibilidad de reducir regalías a cambio de inversiones. Bajo este esquema, PCR busca sumar Río Atuel a su cartera de activos, tras haber tenido éxito previo en la mejora de producción en yacimientos convencionales como Puesto Rojas y Llancanelo.

PCR es una de las empresas de mayor crecimiento en Mendoza, luego de haber logrado mejorar la producción de áreas como Puesto Rojas —que también había abandonado El Trébol— y de adquirir los yacimientos ubicados en Llancanelo, donde se extrae petróleo extra pesado.

Según las autoridades mendocinas, este enfoque ha permitido que la provincia registre la menor tasa de declinación de campos convencionales en el país durante la pospandemia.

La realidad en La Pampa es respecto a su principal activo convencional. El contrato de PCR por el área El Medanito, que aporta el 34% del petróleo provincial, expira el próximo 18 de junio.

Dado que la licitación de febrero quedó vacante debido a las altas exigencias económicas —como un bono de 50 millones de dólares que no resultó competitivo frente a las inversiones en el sector no convencional—, el Gobierno de Sergio Ziliotto se encuentra en una carrera contra reloj para evitar que el yacimiento quede inactivo.

Actualmente, el ejecutivo pampeano presiona a la oposición legislativa para aprobar una ley que permita a la empresa estatal Pampetrol tomar el control transitorio del área y subcontratar a un operador privado. Sin embargo, la oposición sostiene que "hoy está todo muy verde" y reclama mayor claridad en los pliegos y en el esquema de regalías.

La urgencia es máxima: si no se llega a un acuerdo antes del vencimiento del contrato convencional, se ponen en riesgo 400 puestos de trabajo y una fuente vital de ingresos por coparticipación para los municipios pampeanos.

Mientras Mendoza celebra el interés de operadoras por reactivar bloques convencionales abandonados o con baja actividad, La Pampa debate reducciones sustanciales en los bonos de ingreso para intentar que su área convencional más importante no quede vacante en pocas semanas.

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