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EL DIARIO digital
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La localidad de Rancul se convirtió en el escenario de un violento episodio que refleja la creciente problemática de seguridad en las instituciones educativas. Un alumno de 13 años profirió graves amenazas verbales contra el equipo directivo y docentes de su escuela, asegurando que regresaría armado para atacarlos. Ante el riesgo de que el joven tuviera acceso a armas de fuego, el juez de control Ambrogetti ordenó dos allanamientos inmediatos.
Durante el procedimiento en la casa del padre, la policía constató la veracidad del peligro potencial: se incautaron dos carabinas calibre 22, una pistola 380, una escopeta de doble caño, visores nocturnos y térmicos, y una importante cantidad de municiones. Si bien el armamento estaría vinculado a la actividad de caza del progenitor, su disponibilidad en el entorno del menor transformó una amenaza verbal en una situación de alto riesgo real.
Un fenómeno que trasciende la provincia
Este suceso en Rancul no es un caso aislado, sino que se enmarca en un fenómeno nacional de "retos virales" e intimidaciones que ha puesto en alerta a los ministerios de Educación de todo el país. En La Pampa, la seguidilla de mensajes intimidatorios en Santa Rosa, General Acha, 25 de Mayo y General Pico donde otro menor fue detectado manipulando municiones obligó al Ejecutivo provincial a tomar medidas drásticas.
Por instrucción del gobernador Sergio Ziliotto, el Gobierno de La Pampa se constituyó como querellante en estas causas para asegurar que existan consecuencias institucionales y judiciales. Las autoridades subrayaron que, ante este clima de vulnerabilidad en las aulas, es fundamental que las familias supervisen el consumo digital de los adolescentes y adviertan sobre la gravedad penal de estas conductas, que hoy mantienen movilizado a todo el arco judicial y de seguridad provincial.