Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
Un solitario patrullaje preventivo y la rápida reacción del personal del CECOM de Toay terminaron convirtiéndose en una cinematográfica investigación. Pasadas las 5:20 de la mañana de este jueves, la alarma de la Panadería "Deleites" se activó, alertando a los efectivos sobre un robo en proceso. Al llegar al local, los uniformados se encontraron con un escenario de violencia: la vidriera frontal estallada y el interior revuelto.
Los delincuentes, tres hombres de contextura delgada, actuaron con rapidez. Según los registros fílmicos aportados por la propietaria, los sujetos violentaron la caja registradora, se llevaron el organizador de billetes y varias botellas de bebidas alcohólicas de las góndolas.
La huida no fue limpia. Durante un rastrillaje por las inmediaciones, la Policía logró hallar huellas de calzado y un fajo de billetes que se les cayó en el camino. Siguiendo las pistas y cruzando datos con las cámaras del CeCom, los investigadores lograron localizar el resto del botín: los delincuentes habían ocultado el dinero en una obra en construcción cercana.
Allanamiento y sorpresa "verde"

En horas de la tarde, la Comisaría Departamental de Toay, con apoyo de la Agencia de Investigación Científica (AIC), cumplimentó una orden de allanamiento en un domicilio sobre la Avenida 13 de Caballería. El resultado fue doblemente positivo para la fuerza.
No solo secuestraron una motocicleta vinculada al robo y elementos de prueba directa, sino que en el lugar se toparon con un cultivo de plantas de marihuana y estupefacientes. El hallazgo obligó a la intervención inmediata de personal de Toxicomanía y del Juzgado Federal por infracción a la Ley 23.737.
Por el hecho, uno de los tres involucrados, un hombre mayor de edad, quedó detenido legalmente y a disposición de la fiscalía de turno. La policía continúa con las diligencias para determinar el grado de participación de los otros dos demorados.
