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EL DIARIO digital
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Hay amistades que no se miden en años, sino en vivencias compartidas bajo un mismo techo. Este fin de semana, Santa Rosa se convirtió en el epicentro de un reencuentro cargado de emoción: la Promoción Número 5 del IPET de Huinca Renancó volvió a reunirse para celebrar sus Bodas de Oro de egresados.
Aunque el título de Perito Mercantil les fue entregado en noviembre de 1975, el vínculo que une a este grupo de hombres es mucho más profundo que un diploma. Durante sus años de secundaria, compartieron la modalidad de internados, una experiencia que los convirtió en una familia por elección, compartiendo desde el estudio hasta los sueños de juventud en aquellas jornadas lejos de casa.
Un mapa de afectos
La convocatoria para este encuentro, que se extiende hasta el domingo, logró vencer cualquier frontera geográfica. A la cita en la capital pampeana llegaron tres amigos desde Mendoza, dos desde San Luis y uno desde General Levalle, además de los representantes de Lagos y el propio Huinca Renancó. Los tres integrantes del grupo que hoy residen en Santa Rosa oficiaron de anfitriones de un banquete donde el plato principal fueron las anécdotas.
Recuerdos del internado
"La primera reunión después de los 50 años", repiten con orgullo y un dejo de nostalgia. En las charlas no faltaron las menciones a los viejos profesores, las travesuras en el internado y el recuerdo de aquellos años formativos en el IPET que marcaron a fuego sus personalidades.
Tras cumplir el medio siglo de egreso el pasado mes de noviembre, este grupo demostró que el reloj puede avanzar, pero la esencia de aquellos chicos que compartían el aula y las mesas del comedor sigue viva. Entre risas, fotos antiguas y el firme compromiso de no dejar pasar tanto tiempo para el próximo brindis, los Peritos Mercantiles del '75 demostraron que, cuando la amistad es verdadera, el tiempo es solo un número.