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EL DIARIO digital
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General Pico (Agencia) - La ciudad de Pico registró durante la mañana de este martes una serie de incidentes derivados de un fenómeno meteorológico que descargó 57,4 milímetros de agua. Las precipitaciones, que estuvieron acompañadas por una fuerte actividad eléctrica desde la madrugada, afectaron diversos sectores del casco urbano, provocando daños materiales, anegamientos en instituciones y la necesidad de evacuar una vivienda particular.
Uno de los eventos de mayor visibilidad ocurrió en la calle 17, específicamente en el área de estacionamiento del Hospital Centeno. Allí, un árbol de grandes dimensiones se desprendió completamente desde su raíz y cayó sobre varios vehículos que se encontraban detenidos en el sector. A pesar del impacto del tronco y las ramas sobre las unidades, el reporte oficial indicó que no hubo personas lesionadas y que los daños en los rodados fueron leves, consistiendo principalmente en ralladuras en las carrocerías.
Por otra parte, el Colegio Santa Inés requirió asistencia externa debido a las deficiencias en el drenaje de sus instalaciones ante el volumen de agua caído. El patio interno del establecimiento quedó cubierto por el líquido elemento, lo que motivó el llamado a los Bomberos Voluntarios de General Pico.
Una dotación se presentó en el edificio escolar para operar bombas de extracción de gran capacidad. Tras una serie de maniobras de desagote, se logró normalizar la situación, garantizando la seguridad de la infraestructura y la tranquilidad de los integrantes de la institución.
Evacuación
El episodio de mayor urgencia tuvo lugar alrededor de las 8:30 de la mañana en una propiedad situada sobre la calle 107 entre 26 y 28. En este domicilio, el ingreso de agua se produjo de manera repentina y masiva, afectando la totalidad de las dependencias. La situación se tornó crítica debido a que las filtraciones no solo provenían del techo, sino que el líquido comenzó a brotar a través de las cajas de los enchufes, generando un riesgo inminente de cortocircuito y electrocución para los habitantes.
En la casa se encontraban cuatro personas: dos mujeres jóvenes y dos niñas menores de edad. Ante la rapidez con la que el agua cubrió las habitaciones y dormitorios, se procedió a la evacuación inmediata de la familia.
Al lugar asistió una dotación de cuatro bomberos, quienes como primera medida de seguridad interrumpieron el suministro eléctrico general. Posteriormente, el equipo de rescate centró sus esfuerzos en el techo de la vivienda para identificar la raíz del problema.
Una inspección determinó que la causa de la inundación era un trozo de fibrocemento, proveniente de un tanque de agua, que estaba tapando el desagüe, provocando que el líquido se acumulara en la parte superior y se filtrara hacia el interior de la construcción.
Cuando el obstáculo fue removido, salió todo el volumen hídrico estancado.