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EL DIARIO digital
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Un hombre de 40 años fue condenado en Santa Rosa a cinco años y seis meses de prisión efectiva por ingresar a robar a una vivienda, golpear a un jubilado de 72 años y amenazar con un cuchillo al hijo de la víctima cuando intentó detenerlo.
La sentencia fue dictada por el juez de audiencia Daniel Alfredo Sáez Zamora, quien consideró probado que Javier Alberto Juárez cometió un robo agravado por el uso de arma blanca. Además, mantuvo su condición de reincidente, ya que tenía antecedentes penales recientes.
El hecho ocurrió el 12 de mayo de 2025, alrededor de las 18:30, en una vivienda ubicada en calle Duarte al 300 de la ciudad de Santa Rosa.
Según la investigación, Juárez forzó la puerta de ingreso de la casa y sustrajo dos teléfonos celulares Samsung y dos relojes, uno de ellos tipo Rolex.
Cuando estaba dentro de la vivienda fue sorprendido por el dueño de casa, Omar Assad, de 72 años, y su hijo Facundo Assad Monteiro. En ese momento se produjo un forcejeo.
Durante la pelea, Juárez golpeó al jubilado en el rostro, provocándole lesiones en la nariz que fueron constatadas por Sanidad Policial.
Luego también forcejeó con el hijo de la víctima, a quien amenazó con un cuchillo tipo de asado, aunque finalmente el hombre logró inmovilizarlo durante algunos segundos. Sin embargo, el ladrón consiguió escapar con los objetos robados.
En la huida perdió una zapatilla, que quedó en el lugar del hecho. Una pericia genética confirmó que el ADN coincidía con el perfil del acusado, lo que resultó una de las pruebas clave del caso.
La polémica por el cuchillo
Durante el juicio se planteó una controversia sobre la existencia del arma.
La defensa cuestionó el procedimiento policial mediante el cual se había secuestrado un cuchillo en la casa de una mujer vinculada al acusado, ya que no hubo orden de allanamiento. El juez coincidió con ese planteo y declaró nulo ese secuestro.
Sin embargo, el magistrado consideró igualmente probada la existencia del arma a partir de los testimonios de las víctimas y otros testigos, quienes describieron que el acusado blandía un cuchillo durante el forcejeo.
La fiscalía había pedido ocho años de prisión, pero el juez fijó la condena en cinco años y seis meses, teniendo en cuenta algunos atenuantes como la actitud del acusado durante el juicio.
No obstante, valoró negativamente que Juárez tenía antecedentes penales y había cometido el hecho mientras gozaba del beneficio de libertad asistida.