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"Mamá cumplió": el mensaje de la madre de Lía tras la detención de Roldán

La familia de la joven santarroseña nunca abandonó el reclamo de Justicia
La familia de la joven santarroseña nunca abandonó el reclamo de Justicia.
Al cumplirse un año y dos meses del trágico hecho, la familia de la joven de 22 años vive su primer aniversario con el responsable tras las rejas. Entre rosas blancas y promesas cumplidas, la madre relató el vacío de una ausencia que ni la cárcel logra llenar.

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Hay fechas que quedan marcadas a fuego, y para la familia de Lía, cada día 16 es un recordatorio de lo que la violencia vial les arrebató. Pero este 16 de marzo no es uno más. Es el primero en el que su madre puede llorar sin la carga de tener que luchar, al mismo tiempo, por la justicia. "Hoy puedo decir que te puedo llorar sin sentir que estoy luchando por dos cosas a la vez", escribió Alejandra Falcónen una carta abierta que recorrió las redes, sintetizando el alivio amargo de quien ve una condena cumplida, pero mantiene los brazos vacíos.

La detención de Roldán, el hombre que terminó con la vida de Lía hace 14 meses, marcó un punto de quiebre. Su madre relató que fue testigo del momento exacto en que el condenado salió de su casa hacia la cárcel. Un acto de justicia que, paradójicamente, resalta la crueldad del sistema: "Él va a salir en algún momento, volverá a estar con los suyos y nosotros nos quedamos con las manos vacías", reflexionó Alejandra.

Una promesa en el cementerio

El día que Roldán ingresó al penal, la madre de Lía visitó el cementerio. No fue con las manos vacías; llevó rosas blancas y un mensaje directo hacia la lápida: "Mamá cumplió". Fue la culminación de una promesa hecha desde el primer día, aunque reconoció que el cumplimiento de la ley no alcanzó para calmar un dolor que describe como un desgarro interno.

El relato de la familia describe una casa que "nunca volvió a ser la misma". La ausencia de Lía se siente en cada rincón, especialmente en las fechas que ella debería haber protagonizado: el reciente cumpleaños de 15 de su hermana Mía y el segundo cumpleaños de León, que nuevamente transcurrirá sin su presencia física.

El último "Chau, mamita"

Lía tenía 22 años cuando fue atropellada mientras cruzaba la calle en una caminata rutinaria. Su madre aún se aferra a su último recuerdo: un "chau mamita, ahora vuelvo", que se convirtió en una despedida definitiva. "Te cuidamos tanto, princesa, y en una caminata te mataron. No pude darte el último abrazo", lamentó Alejandra en su escrito, donde incluso admite la dificultad humana de perdonar en este momento del proceso.

La crónica de este aniversario cierra con una mirada hacia el futuro, impulsada por el propio recuerdo de la joven, quien solía decirle: "Dale mamá que vos podés". Mientras Roldán comienza a cumplir su pena, la familia de Lía intenta reconstruirse sobre los escombros de una tragedia, pidiendo fuerzas a quien hoy definen como "la historia más linda" que les tocó contar, pero también la más injusta.

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