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Venta de 500 novillos: Pidieron entre 3 y 5 años de prisión para el imputado

Fiscalía y querella pidieron penas de cumplimiento efectivo para Carlos Arrigone (de camisa)
Fiscalía y querella pidieron penas de cumplimiento efectivo para Carlos Arrigone (de camisa).
Familiares del acusado describieron en las audiencias el descalabro financiero que esta situación provocó en la familia. Además, mencionaron el daño moral que significó descubrir que un familiar directo causó el problema.

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EL DIARIO digital

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General Pico (Agencia) - Tras dos intensas jornadas de debate en los tribunales de General Pico, el juicio contra Carlos María Arrigone quedó a la espera de la sentencia. El proceso, que investiga la presunta administración infiel y la desaparición de 498 animales pertenecientes a su tía, Nélida Arrigone, cerró este viernes con el pedido de penas dispares por parte de la acusación y una defensa que sostiene la inocencia del imputado pese a las contundentes pruebas presentadas.

La última jornada del viernes estuvo marcada por los alegatos de clausura y el pedido de condena. El fiscal Matías Juan consideró probado que el acusado incurrió en el delito de administración infiel, subrayando que las evidencias reunidas a lo largo de la investigación demuestran una maniobra deliberada para despojar a la víctima de su patrimonio. En consecuencia, el Ministerio Público Fiscal solicitó una pena de 3 años y 4 meses de prisión de cumplimiento efectivo.

Por su parte, la querella, representada por los doctores Pedro Febre y Joaquín Gómez, fue más allá al encuadrar el hecho como un abigeato agravado, solicitando una condena de 5 años y 8 meses de prisión, enfatizando el vínculo familiar y el abuso de confianza.

Testimonios y reconstrucción

El juicio permitió reconstruir lo sucedido desde principios de 2024, cuando una inspección de rutina del SENASA disparó las alarmas. Durante la primera jornada del jueves, tres médicos veterinarios del organismo sanitario brindaron testimonios técnicos cruciales. Relataron que, al presentarse en el predio rural de Arata para una vacunación, se encontraron con un escenario inverosímil: "stock cero". Según los registros oficiales, en el campo debían pastar casi 500 novillos, pero el lugar estaba completamente vacío.

El impacto emocional del caso quedó sellado con la reproducción de una entrevista grabada a la damnificada, Nélida Arrigone. A sus casi 90 años y con una salud frágil, la mujer no pudo estar presente, pero sus palabras resonaron con fuerza en la sala: "Me traicionó", afirmó, refiriéndose a su sobrino, en quien había depositado toda su confianza para administrar sus bienes. El perjuicio económico, estimado a valores de mercado actuales, asciende a la impactante cifra de mil millones de pesos.

En la segunda jornada, los hijos de la víctima, Marcela y José Silvestro, reforzaron la acusación. Ambos testigos dejaron en claro que Arrigone era el responsable absoluto del manejo del campo y de la hacienda. Describieron no solo el descalabro financiero que esta situación provocó en la familia, sino también el profundo daño moral que significó descubrir que un familiar directo era el responsable de tal despojo.

La defensa y la última palabra

Antes de los alegatos finales, Carlos María Arrigone decidió romper el silencio que había mantenido durante la primera audiencia. En su declaración ante el juez Marcelo Pagano, el acusado intentó justificar sus dichos iniciales durante la inspección policial. Aseguró que, en aquel momento, admitió haber vendido los animales debido a que se sintió "presionado" por los veterinarios del SENASA y los efectivos de la Policía de Seguridad Rural, quienes le exigían explicaciones inmediatas ante la falta de la hacienda.

Sin embargo, su defensor particular, Ariel García, mantuvo una línea técnica de absoluta negativa. Durante sus alegatos, García argumentó que en el debate no se logró probar fehacientemente que su pupilo haya vendido los animales, sino simplemente que los mismos no se encuentran en el predio. Bajo esta premisa de falta de certeza probatoria sobre la acción de venta, solicitó la absolución de Arrigone, insistiendo en que no se cometió ilícito penal alguno.

Con las cartas sobre la mesa y tras escuchar a todas las partes, el magistrado dio por concluido el debate. La incertidumbre sobre la culpabilidad o inocencia del acusado y la magnitud de la posible pena se resolverán el próximo 31 de marzo a las 12 del mediodía, fecha fijada para la lectura de la sentencia definitiva.

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