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EL DIARIO digital
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General Pico (Agencia) - El robo que conmocionó a la histórica agencia "Ambrogetti Motos" durante la madrugada del pasado 28 de febrero ha sido prácticamente esclarecido tras una serie de procedimientos judiciales y policiales. Durante el último fin de semana, personal de la Brigada de Investigaciones y de la Comisaría Primera de General Pico logró recuperar las dos unidades que habían sido sustraídas del local ubicado en la emblemática esquina de calles 16 y 13.
Según fuentes vinculadas a la investigación, los hallazgos se produjeron en contextos diferentes. La motocicleta de menor cilindrada, una Zanella ZB 110 Full 0 km, fue localizada tras haber sido abandonada en un descampado de la ciudad. Por su parte, la Yamaha XTZ 250 unidad de mayor valor y cilindrada se encontraba oculta en la vivienda de la pareja de uno de los sospechosos vinculados al hecho.
Formalización y antecedentes
El pasado lunes se llevó a cabo la audiencia de formalización contra el único detenido hasta el momento, un joven de apellido Aballar. El fiscal Juan Cupayolo le imputó el delito de "hurto doblemente agravado". La audiencia estuvo presidida por la jueza de Control Ana Ruffini, mientras que el acusado contó con la asistencia del defensor oficial Alejandro Caram.
Un dato que generó especial atención en los tribunales piquenses es que Aballar había recuperado su libertad hace apenas unas semanas, tras purgar pena por un delito y resultar absuelto en un resonante juicio por el homicidio de un interno de la Alcaidía de Pico.
Ante el riesgo procesal y los antecedentes, la Justicia determinó imponerle prisión preventiva por el término de tres meses. En el mismo acto administrativo, se libró una orden de captura para un segundo sujeto que ya está plenamente identificado, pero que logró evadir a los uniformados durante los allanamientos del fin de semana.
Un robo por "descarte"
Los investigadores han logrado trazar una hipótesis sobre la mecánica del golpe. Se cree que los delincuentes ingresaron al comercio con la expectativa de encontrar dinero en efectivo. Al no hallarlo, habrían decidido llevarse las motocicletas de forma improvisada.
Cabe recordar que para retirar la Yamaha 250, los malvivientes realizaron conexiones eléctricas manuales para encenderla, aprovechando que la alarma del local estaba inactiva por refacciones edilicias.
Sin embargo, la teoría policial sostiene que los ladrones no contaban con la logística ni los contactos necesarios para desarmar o vender vehículos de tal exposición en el mercado negro, lo que facilitó el rastreo y posterior recuperación por parte de las fuerzas de seguridad. Con el recupero de los bienes y un imputado tras las rejas, la causa se encamina ahora a la captura del cómplice restante.