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EL DIARIO digital
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La situación interna de la Colonia Menonita "Nueva Esperanza" vuelve a judicializarse y a exponerse públicamente, pero esta vez con la voz de sus protagonistas más jóvenes. Tras la denuncia de María Unger Reimer contra el sistema de vida y los presuntos abusos en la comunidad, la Justicia de General Acha dictó una resolución para que sus hijas abandonen la colonia y se integren a la vida "del exterior" junto a ella. La respuesta es un video que sacude las redes sociales.
En el mensaje, a través de Tik Tok, una de las adolescentes rompe el silencio para defender la vida en la colonia y denunciar que la justicia pampeana está ignorando su voluntad y la de su hermana.
"Queremos quedarnos con papá"
La adolescente fue tajante al desmentir la falta de libertad de las mujeres en la comunidad, uno de los pilares de la denuncia de su madre. "Sí tenemos derechos. Si queremos hablar español, podemos. Podemos salir sin el hombre", afirmó, contradiciendo el relato de opresión que fundamenta la intervención judicial.
El punto más crítico de su testimonio apunta directamente a la magistrada interviniente: "La jueza ha decidido que nos vayamos con mi mamá, y nosotras no queremos. Se lo pedimos y no nos escucha; a mí y a mi hermana no nos escucharon. Nos están negando ese derecho", indicó.
La polémica por el "secuestro"
La joven también aclaró un episodio reciente que fue denunciado por la madre como un secuestro. Según su versión, fue ella quien le pidió a un allegado (David) que la pasara a buscar para regresar a la colonia porque no quería estar con su madre. "Es por mi propia voluntad que yo se lo pedí. Yo quise irme. Mi mamá dijo que nos habían secuestrado, algo que no es cierto", aseguró.
La resolución de la jueza de Acha se basa en el principio del interés superior del niño, asumiendo que el entorno de la colonia puede resultar vulneratorio para las adolescentes. Sin embargo, el testimonio de la menor pone al sistema en un aprieto: el derecho de los niños y adolescentes a ser oídos y a que su opinión sea tenida en cuenta.
La adolescente cerró su mensaje con una advertencia desgarradora sobre la presión que siente: "Nos quiere llevar a la fuerza, me siento muy obligada a irme. No podemos tomar nuestra decisión". Mientras la justicia busca garantizar derechos desde una perspectiva occidental y externa, el conflicto familiar se transforma en una batalla por la identidad y la pertenencia que parece estar lejos de resolverse.