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EL DIARIO digital
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General Pico (Agencia) - Lo que comenzó en la mañana del viernes con el fantasma de la ocupación de la planta del Frigorífico Pico y la angustia de los operarios despedidos, viró hacia el final de la tarde en un anuncio que, si bien no resuelve el conflicto de fondo, abre una ventana de optimismo para cientos de familias: la confirmación del pago de la garantía horaria y el regreso paulatino a las tareas de mantenimiento.
Incluso con la posibilidad de que se concrete el interesés de algunos empresarios de hacerse cargo de la planta. En su momento, El Diario había adelantado la posibilidad de que la empresa platense Gorina se haga cargo.
El clima de tensión se hizo palpable cerca del mediodía frente a la sede del Sindicato de la Carne. Allí, un grupo de entre 15 y 20 operarios despedidos se movilizó para exigir respuestas claras ante un escenario que califican de insostenible.
Dardo Loza, secretario general del Sindicato de la Carne, recibió a cuatro representantes de los cesanteados en un despacho donde se discutió rol del gremio durante las últimas semanas. Las críticas de los trabajadores por una supuesta ausencia del sindicato en las calles calaron hondo en el dirigente, quien no ocultó su malestar: "Me hablan de 15 compañeros, yo estoy hablando de 190, yo estuve con los 170, siempre estuvo el gremio", disparó Loza ante la prensa al término del encuentro.
Según la visión del gremialista, el foco del conflicto fue una falta de entendimiento sobre la estrategia legal para salvar la planta. Explicó que los despidos lo tomaron por sorpresa, no por la reducción en sí prevista en la firma del procedimiento preventivo de crisis para un turno, sino por la forma en que se ejecutaron: "Empezaron por los más viejos, con un procedimiento que tenía que ser distinto, tenía que empezar por los que no tienen carga familiar, por los más nuevos, los períodos de prueba, pero bueno, acá metieron a todos juntos y ahí se hizo todo confuso", analizó el gremialista.
Sin embargo, el punto más álgido de la mañana llegó con una amenaza concreta. Con el plazo de pago de la garantía horaria para los 400 empleados de planta ya vencido, Loza lanzó un mensaje directo a la empresa: "Si fuera un no, lo tengo escrito en el acta que hicimos en Relaciones Laborales, que estoy pensando muy seriamente en meterme con los compañeros a la planta".
Giro por la tarde.
Apenas un par de horas después de la rueda de prensa del mediodía, desde el gremio convocaron nuevamente a la prensa para las 17 horas. Allí, el tono de Dardo Loza cambió radicalmente para anunciar las noticias que los 400 trabajadores que continúan en planta esperaban con desesperación. El ultimátum de la mañana había surtido efecto.
"Bueno, le dije que a la tarde iba a tener novedades con respecto a la garantía horaria de los 400 compañeros trabajadores que pertenecen hoy a frigorífico, y les tengo que comunicar que hemos conseguido esa garantía", señaló con alivio. El mes de febrero quedó asegurado bajo el esquema de las 140 horas mensuales, lo que garantiza que los sueldos de la plantilla activa estén al día.
Pero el anuncio más significativo para el futuro del gigante cárnico fue la reactivación operativa, aunque sea mínima. "A partir de este momento el frigorífico va a empezar a convocar algunos trabajadores, para que se presenten a partir del día lunes en el establecimiento para empezar a ejercer tareas de mantenimiento. No va a ser todos, va a ir llamando paulatinamente", explicó Loza. Este movimiento es interpretado como un paso vital para mantener el valor de los activos mientras se negocia la continuidad del frigorífico.
Horas decisivas y apoyo institucional.
La reactivación de las tareas de mantenimiento no es un hecho aislado. Según el gremio, responde a que existen negociaciones avanzadas con dos o tres empresarios interesados en hacerse cargo de la planta, ya sea mediante la compra o el alquiler. "El frigorífico está en condiciones óptimas ya para empezar a trabajar", aseguró Loza.
En el cierre de su intervención, el secretario general no escatimó en agradecimientos para quienes facilitaron las gestiones políticas necesarias para destrabar la situación. "Quería hacer una un agradecimiento aparte a dos personas que nunca nos dejaron de apoyar, de estar con nosotros y de hacer gestiones al lado nuestro. Una es el secretario de Trabajo de la Provincia, Marcelo Pedehontaa, y la otra es nuestra intendenta de General Pico, Fernanda Alonso, a ella mi agradecimiento infinito y el de toda mi Comisión Directiva", expresó Loza.
Finalmente, el dirigente anticipó que la empresa romperá el silencio oficial en las próximas horas, algo que se reclamaba desde todos los sectores involucrados. "En el transcurso de mañana o día lunes sale a hablar con un comunicado Alan Lowestein, eso me dijeron y me parece bien porque es lo que falta en esta historia", concluyó.
La jornada cerró con una sensación de paz armada. Si bien el conflicto por las indemnizaciones de los despedidos sigue latente y el futuro de la planta aún depende de firmas finales en nuevos contratos, la confirmación de los salarios y el regreso de los primeros trabajadores al predio el próximo lunes devuelven a Pico y la zona una expectativa que, hasta hace pocas horas, parecía perdida entre telegramas y reclamos.
El drama de los que quedaron afuera.
Los trabajadores que llegaron por la mañana hasta el Sindicato, y cruzaron reclamos fuertes en la vereda con el secretario gremial Walter Loza, se retiraron finalmente con la certeza que la documentación presentada es la correcta y no tienen otra alternativa a esperar hasta fin de mes, cuando reanuden las negociaciones por sus despidos.
Cuando los cuatro representantes se reunieron afuera del gremio tras reunirse con Dardo Loza, el testimonio de los operarios despedidos puso rostro humano a las cifras. Hugo Ullua, referente del grupo de trabajadores que ya no forma parte de la nómina, describió una realidad asfixiante marcada por telegramas de despido que solo ofrecen el 50% de la indemnización de ley. "Tenemos que ir por el 100%. A ellos les falta la firma nuestra; no está completa la documentación", sentenció con firmeza, dejando en claro que no aceptarán acuerdos que vulneren sus derechos.
La angustia económica es el motor de su reclamo. Según Ullua, la situación no admite más esperas: "Vos vas a dejar de pagar un mes la luz, al otro mes no vas a poder pagar el alquiler. Vas a priorizar la comida. Se complica por todos lados".
Para ellos, la próxima fecha clave es el 27 de febrero, cuando se llevará a cabo una nueva audiencia de conciliación en la Dirección de Relaciones Laborales, donde el gremio exigirá el pago inmediato de las indemnizaciones completas.