Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
El Gobierno Provincial movió su primera ficha para evitar un escenario de conflicto en el inicio del año. A través de una convocatoria firmada por el secretario de Trabajo, Marcelo Pedehontaá, la Casa de Gobierno citó a los representantes de los trabajadores estatales para el próximo 23 de febrero a las 9:00 horas.
La decisión llega en un momento crítico: los gremios, agrupados en la Mesa Intersindical, se encontraban en estado de alerta permanente y ultimaban detalles para un plenario que definiría un plan de lucha. Con este llamado, la gestión de Sergio Ziliotto logra ganar tiempo y sentarse a negociar antes de que las protestas ganen la calle.
Los puntos clave de la mesa paritaria
La agenda propuesta por el Ejecutivo para este encuentro es extensa y responde a reclamos que los gremios habían formalizado a mediados de enero. Los ejes centrales serán:
Pauta salarial 2026: El porcentaje de aumento para el primer semestre del año.
Asignaciones familiares: Los gremios exigen una actualización acorde al costo real de la canasta básica.
Ley 643: Readecuación de escalas salariales y modificación de artículos específicos de la ley de empleo público.
Blanqueo salarial: El pase de suplementos remunerativos no bonificables al sueldo básico.
Educación: El pago de zona desfavorable para auxiliares docentes.
El cruce de posturas
Desde la Intersindical sostienen que la situación de los empleados públicos es "muy crítica" y que el poder adquisitivo ha quedado erosionado frente al costo de vida actual.
Por su parte, el Gobierno provincial mantiene su línea argumental basada en la "estrechez financiera" provocada por el contexto nacional. Desde Casa de Gobierno defienden que durante 2025 los aumentos otorgados estuvieron por encima de la inflación, pero advierten que la prioridad actual de Ziliotto es el equilibrio fiscal y la contención de otros gastos sociales básicos.