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EL DIARIO digital
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En agosto de 2025, sus anteriores dueños anunciaban el cierre y el pase de manos a nuevos propietarios. En estos meses, entre actualizaciones y renovaciones, el emblemático lugar de encuentro de tantas generaciones ubicado en Avellaneda y 9 de Julio esperó su momento.
Con una extensa trayectoria de 84 años, la nueva firma que explotará el lugar lo hará en principio en turno vespertino para después pasar a horario completo.

La historia de este icónico espacio comenzó en 1941 de la mano de Martín de la Mata. Con el paso de las décadas, y bajo la gestión de Oscar "Bocha" de la Mata junto a su familia, el establecimiento supo transformarse de una incipiente panadería en la confitería tradicional por excelencia.
A pesar de su arraigo, la falta de rentabilidad obligó a la familia fundadora a suspender las actividades, generando una profunda preocupación por el destino del edificio y de sus trabajadores.
Sin embargo, en un esfuerzo por asegurar la continuidad de este legado, los De la Mata llevaron adelante una reestructuración estratégica. Mediante un acuerdo con una nueva sociedad que alquilará el comercio, se garantizó que el establecimiento mantenga su nombre histórico y, fundamentalmente, se logró asegurar la fuente laboral de todo su personal.
De esta manera, la transición busca modernizar la gestión sin alterar la esencia que ha atravesado a múltiples generaciones de clientes.