La Pampa

Animales protegidos, víctimas del exceso de velocidad en la Ruta 152

El aumento del tránsito veraniego ya provocó la muerte de zorros, guanacos y un ñandú en la Ruta Nacional 152. Desde el área protegida del Parque Nacional Lihue Calel piden reducir la velocidad y advierten que se trata de un delito ambiental.

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EL DIARIO digital

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El incremento del tránsito vehicular durante la temporada de verano encendió una señal de alarma en el Parque Nacional atravesado por la Ruta Nacional 152, donde en las últimas semanas se registraron varios atropellamientos de fauna silvestre.

Según informó la administración del área protegida, cuatro ejemplares que habitan el parque fueron colisionados por vehículos y camiones, pese al estado deteriorado de la ruta y a la abundante señalización que advierte sobre el cruce de animales y la presencia del parque nacional. El saldo incluye dos zorros, dos guanacos y un ñandú.

Desde el organismo señalaron que, aun con cartelería preventiva instalada y advertencias por los baches de la cinta asfáltica, muchos conductores no reducen la velocidad, lo que deriva en estos hechos evitables que afectan gravemente a la fauna y también ponen en riesgo la seguridad vial.

Ante esta situación, se solicitó reducir la velocidad en el tramo de la Ruta Nacional 152 que atraviesa el parque, especialmente en los sectores claramente demarcados. Circular a menor velocidad permite contar con tiempo de maniobra ante el cruce de animales y evitar colisiones, indicaron.

El comunicado remarca además la importancia de observar atentamente las banquinas, ya que el cruce de fauna es frecuente. Se recomienda tener en cuenta que los animales suelen desplazarse en grupos y, de ser necesario, detener la marcha en un lugar seguro y encender las balizas hasta que finalice el cruce.

El impacto es especialmente grave porque el guanaco (Lama guanicoe) y el ñandú (Rhea americana) son especies protegidas. En el caso del guanaco, la población que habita el parque es la única que se mantiene en buen estado de conservación en toda la provincia de La Pampa, mientras que el ñandú se encuentra en proceso de recuperación y también está amenazado por la caza furtiva.

Finalmente, las autoridades recordaron que el atropellamiento de fauna silvestre protegida dentro de la jurisdicción del Parque Nacional constituye un daño ambiental penado por la ley y, por lo tanto, un delito penal. Además del impacto ecológico, advirtieron que la colisión con animales de gran porte puede provocar accidentes de gravedad.

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