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EL DIARIO digital
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La Unión Cívica Radical (UCR) acaba de lanzar una estrategia de supervivencia y expansión que tiene a La Pampa como protagonista central. Ante la falta de un liderazgo nacional unificado y la debilidad en el Congreso, la cúpula partidaria acaba de fijar una "misión imposible": conquistar una sexta gobernación. En ese tablero, el antecedente electoral de Martín Berhongaray posiciona a la provincia como la ficha principal para que el radicalismo logre, finalmente, arrebatarle el poder al peronismo.
El vicepresidente del partido a nivel nacional, Javier Bee Sellares, fue el encargado de marcar la hoja de ruta: "El desafío será tener un sexto gobernador", sentenció. Para la dirigencia pampeana, el mensaje es claro: la provincia es el distrito donde la UCR estuvo más cerca de dar el golpe en 2023, cuando Berhongaray quedó a tan solo cinco puntos de Sergio Ziliotto, una marca que el Comité Nacional pretende capitalizar para evitar que el partido quede diluido en la polarización nacional.
Amenaza libertaria
Sin embargo, el camino hacia 2027 en La Pampa no será una réplica del pasado. La consolidación de La Libertad Avanza introduce un factor de riesgo para las aspiraciones radicales. El crecimiento de los libertarios en territorio pampeano amenaza con desplazar a la UCR a un tercer lugar, obligando al partido a decidir si mantiene su perfil centrista o si cede ante la tendencia de un voto opositor que tiende a polarizarse entre el oficialismo provincial de Ziliotto y el capital político de Javier Milei.
Base territorial
Actualmente, el radicalismo gobierna cinco provincias (Santa Fe, Mendoza, Jujuy, Corrientes y Chaco) y más de 500 municipios. No obstante, esa fuerza territorial convive con una conducción nacional "atomizada". Mientras mandatarios como Maximiliano Pullaro (Santa Fe) o Alfredo Cornejo (Mendoza) mantienen sintonías dispares con la Casa Rosada, en La Pampa el radicalismo busca una identidad propia que le permita retener la centralidad opositora.
La "nueva zanahoria" radical busca inyectar mística en la militancia local, aunque el escenario asoma complejo. La misión de sumar la sexta gobernación en tierras pampeanas dependerá de la capacidad de la UCR para no quedar atrapada en la interna libertaria y para convencer al electorado de que el "modelo de gestión radical" es la alternativa real tras décadas de hegemonía justicialista.