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EL DIARIO digital
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Claudia Rivas y su familia realizaron este viernes una nueva protesta frente a la Dirección de Niñez de La Pampa, ubicada en la intersección de las avenidas San Martín y Olascoaga, para exigir la restitución de su nieta Margarita, una niña que desde hace un año se encuentra bajo un dispositivo de cuidado del Estado. Durante la manifestación, los familiares realizaron pintadas en la calle y en las paredes del edificio para visibilizar el reclamo.
Según relataron desde el entorno familiar, tras la trágica muerte de su hija, Rivas quedó a cargo de tres de sus nietos, todos menores de edad. Sin embargo, la más pequeña, Margarita, fue separada del grupo familiar y alojada en un dispositivo estatal. "Hace un año que está ahí. El proceso de restitución empezó recién hace tres meses", explicó la mujer en diálogo con un cronista de El Diario.
Rivas contó que, luego de dos meses de vinculación en su domicilio, la Dirección de Niñez restituyó a las dos hermanas de Margarita, pero que con la niña más pequeña la situación cambió de manera abrupta. "Me dijeron que a los 20 días me la iban a restituir y de un día para otro me llamaron a una entrevista y me dijeron que no, que la iban a dar en adopción. Yo no firmé ningún informe, les dije que iba a ir hasta lo último para recuperar a mi nieta", relató.
La abuela aseguró que, hasta que realizó la primera marcha, no tuvo más comunicaciones oficiales. "Después de la protesta me llamó el director, Rodrigo Lofvall, y me pidió que parara la marcha, diciéndome que yo estaba equivocada. Pero a mí me lo dijeron, yo no estoy mintiendo", sostuvo. En ese sentido, cuestionó las declaraciones públicas del funcionario, quien afirmó que la niña no estaba en proceso de adopción. "El problema es que el proceso de restitución se frenó y también cortaron las visitas. Antes me la dejaban a dormir, ahora cortaron todo", afirmó.
Rivas denunció además la falta de explicaciones claras por parte del organismo. "Dicen que tienen que hacer un nuevo plan de trabajo, pero ¿hasta cuándo? Ya hace un año que mi nieta está ahí", se preguntó. También manifestó su preocupación por conductas y marcas físicas que observó en la niña durante las visitas. "Vi cosas raras, actitudes que nunca tuvo, y marcas en el cuerpo. Yo tengo fotos. Todo esto se lo dije a ellos", aseguró, visiblemente conmovida.
Finalmente, la mujer rechazó los argumentos que, según dijo, se utilizaron para negarle la restitución. "Me quieren tratar de loca o mandarme a un psicólogo. Dicen que soy grande y que me puedo enfermar. Pero yo tengo tres nietos a cargo y trabajo en un jardín con niños de dos a cuatro años. He trabajado en salud mental, con chicos con autismo. No tienen fundamentos", expresó.
La familia sostiene que continuará con las protestas hasta obtener una respuesta concreta. "No lucho solo por Margarita, lucho por otros niños que están ahí y no se merecen el trato que tienen. Lo único que pedimos es una solución, que es la restitución", concluyó Rivas.