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EL DIARIO digital
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El intendente Leonel Monsalve y la viceintendenta Marina Álvarez sostuvieron que el sistema de provisión de agua de 25 de Mayo se encuentra colapsado y anunciaron que el Ejecutivo impulsará una consulta popular para que la comunidad defina si el servicio continúa bajo gestión municipal o se concesiona a un privado, ante la imposibilidad de resolver el problema en el corto plazo.
Las definiciones se conocieron en la antesala de la sesión especial del Concejo Deliberante convocada para mañana, jueves, en la que se debatirá un proyecto de declaración de emergencia hídrica junto a otro de emergencia laboral impulsado por bloques de la oposición, en un contexto de reiterados reclamos por falta de agua en distintos barrios de la localidad (ver aparte).
Durante una extensa entrevista con Radio 7, Monsalve afirmó que el problema del agua "no está resuelto y no se va a resolver de un día para el otro", y remarcó que se trata de una situación estructural que se arrastra desde hace décadas. "Este es un problema de hace más de 40 años. Yo vivo en la calle Trenel y nunca tuvimos presión suficiente; mi familia tuvo que invertir en tanque y bomba hace años. No vamos a mentir diciendo que el problema está resuelto: es una lucha diaria", señaló.
El intendente rechazó las críticas que apuntan a una supuesta falta de trabajo durante las últimas semanas y aseguró que "decir que no se está trabajando en el agua desde el 22 de diciembre es falso. Se trabaja todos los días. Hubo barrios sin agua donde los técnicos detectaron obstrucciones, se solucionaron y los vecinos lo agradecieron. A veces se difunden más los problemas que las soluciones". Sobre su rol, aclaró: "Yo no soy técnico en cañerías; mi rol es conseguir los recursos".
Detalló que actualmente existen "tres captaciones principales con dificultades" y explicó que la situación es especialmente crítica en la zona sur de la localidad. "El río bajó y el agua se retiró de la cañería, lo que obliga a hacer inversiones para alcanzar el nivel necesario", indicó. Según explicó, técnicos y empresas que recorrieron el sistema coincidieron en que "la infraestructura básica es buena, pero el pueblo creció mucho y eso exige nuevas captaciones y reservas. Ninguna gestión anterior resolvió el problema".
Frente a ese escenario, Monsalve confirmó que junto a la viceintendenta resolvieron avanzar con una consulta popular una vez pasada la época de verano. "La pregunta será clara: si el vecino quiere que el servicio siga siendo municipal o que se concesione o privatice. Hoy la gente prioriza tener un buen servicio, incluso si eso implica pagar más", sostuvo.
El intendente vinculó directamente esa discusión con las limitaciones financieras del sistema actual. "Además, la recaudación es muy baja: se paga apenas el 20% de tasas, con boletas de entre 2500 y 5000 pesos. Con ingresos tan bajos y regalías en descenso, aun así seguimos trabajando. Cuando se corta la luz, las bombas se detienen y al volver la energía el agua sale turbia; siempre vamos a explicar estas situaciones y no escondernos", planteó.
Contra la emergencia
Tanto Monsalve como Álvarez cuestionaron el proyecto impulsado por la oposición para declarar la emergencia hídrica sin consultas previas al Ejecutivo. "Me llamó la atención que se hablara de una sesión especial sin pedidos de informe ni consultas formales. Parece que se intenta instalar que no se hizo nada para justificar ciertos proyectos", sostuvo la viceintendenta. En la misma línea, advirtió que "presentar una ordenanza que implique un gasto importante sin analizar la realidad actual del sistema es irresponsable".
Álvarez reconoció que "el problema del agua es real, pero se está trabajando. De cada diez reclamos, siete u ocho son por cañerías tapadas que Obras Públicas resuelve".
Monsalve rechazó propuestas como las perforaciones domiciliarias o el reparto masivo de agua: "Antes de fin de año apareció un proyecto para hacer perforaciones domiciliarias, que veté porque es injusto usar fondos municipales para un solo sector. Nosotros ya asistimos con camiones de agua y subsidios para agua embotellada. Eso es pan para hoy y hambre para mañana. Si se gastan 100 millones en bidones para pocas familias, es más lógico invertirlos en una obra que beneficie a toda la comunidad".
Agregó además que "doy una primicia: este mes, después de dos años, fue el primero en el que no tuvimos más gastos que ingresos, gracias a un control estricto. Ese dinero se puede invertir en agua. Los concejales deben entender que las inversiones tienen que ser para todos, no para un sector. Muchas de estas iniciativas son netamente políticas".
Finalmente, el intendente insistió en que el Ejecutivo no va a ocultar la situación ni generar falsas expectativas. "Hubo difamaciones y mensajes que luego se borran. Si el pueblo siente que no hicimos lo suficiente, pido disculpas, pero nunca dejamos de trabajar. Somos un equipo con Marina y seguimos juntos pese a los intentos de división. Si a esta gestión le va mal, le va mal al pueblo", concluyó, y reiteró que la consulta popular aparece como una salida política e institucional frente a un sistema que "ya no da más".