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EL DIARIO digital
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El escenario político entre Santa Rosa y Buenos Aires sumó un cambio de último momento. Según informaron oficialmente desde el Centro Cívico, la reunión entre el gobernador Sergio Ziliotto y el ministro del Interior, Diego Santilli, fue postergada para el próximo viernes a las 14:00 horas.
El encuentro es considerado una parada clave en la estrategia de Javier Milei para avanzar con la reforma laboral. Sin embargo, para La Pampa el eje no es solo normativo, sino estrictamente fiscal. Ziliotto viajará con una postura firme: frenar el polémico artículo 191 del proyecto oficial, que reduce el impuesto a las Ganancias para las grandes empresas y, por ende, recorta la coparticipación que llega a las provincias.
El costo del ajuste
Los cálculos del Gobierno provincial son alarmantes: si la reforma se aprueba tal como está, La Pampa dejaría de percibir 32.852 millones de pesos anuales. "Trae encubierta una reforma impositiva que impacta en los recursos del Estado", advirtió Ziliotto, señalando que el beneficio no llega a las pymes ni a los trabajadores, sino que se concentra en las compañías de mayor tamaño.
A nivel nacional, el recorte global para las provincias alcanzaría los 1,7 billones de pesos, un agujero financiero que pondría en jaque el pago de salarios y la continuidad de la obra pública en el interior del país.
Tensión en la calle
A pesar de la postergación del viaje, Ziliotto no tendrá un martes tranquilo. La decisión de pasar el encuentro para el viernes deja al mandatario pampeano en la provincia justo cuando las CTA y los gremios estatales ganan la calle.
La movilización convocada para hoy exige una recomposición salarial y un bono de fin de año, un reclamo que choca de frente con la premisa de "fondos frescos inexistentes" que baja desde Nación y la defensa de la caja propia que Ziliotto deberá sostener el viernes ante Santilli.