Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
"Absolutamente todos. Todos lo estábamos esperando. Todos están felices, tienen ganas de volver a sonreír y reconstruir la Venezuela que fue un día". Terimaguai Urbaneja (44), una venezolana que llegó a La Pampa en el año 2016, habla con énfasis de la captura de Nicolás Maduro.
Actualmente vive en Santa Rosa, ciudad a la que llegó el 21 de junio de 2016. Emigró de Venezuela junto a su esposo y sus tres hijos, buscando refugio de la situación política y social de su país. Es una de los 8 millones de venezolanos que huyeron del país, 3 millones en Colombia y otros 5 millones esparcidos por el mundo.
"Teri", como la llaman, no duda en contar su historia en primera persona. No le escapa al debate. Afirma que ahora la cúpula que estaba en el poder enfrenta una lucha intestina. Pero admite que lo que viene "es muy difícil, complejo".

Terimaguai, junto a su esposo José Machado. (Foto: Adrián Pascual).
Al llegar a Argentina, contó con el apoyo fundamental de la familia Cardín, a quienes describe como "personas sumamente generosas". En la actualidad, su esposo José Machado trabaja en la empresa Coca-Cola y sus dos hijos cursan estudios en la Escuela Normal.
A pesar de haber enfrentado tragedias personales durante su exilio, como el fallecimiento de su madre y sus dos hermanos en Venezuela, Terimaguai manifiesta un profundo amor por el pueblo argentino: asegura, sin dudar, que "mi vida y mi corazón ya pertenecen a este país". Y que no avizora repatriarse después de una salida democrática.
En un tramo de la conversación, Teri afirma: "que no digan que no luchamos". Y menciona las manifestaciones con las tanquetas aplastando hombres y mujeres, los colectivos (paramilitares motorizados) disparando y matando manifestantes y los centros de tortura.

Teri, ¿cómo tomaste la noticia que impactó al mundo el sábado a la madrugada? Que Maduro había sido detenido y había sido trasladado a Estados Unidos.
Sí, bueno, no lo podía creer. Yo me levanté porque el teléfono me estaba retumbando a las 6 de la mañana. Me levanto porque ya mi marido también tenía que trabajar y aproveché; empiezo a revisar y no lo puedo creer. Me entró un ataque de nervios, empecé a gritar como loca. El televisor no me prendía, agarraba el teléfono para ver las páginas de YouTube y no me abrían. Entré en una crisis... parecía una loca. No lo podía creer porque lo estábamos esperando, queríamos que sucediera, pero no sucedía. Han pasado tantas cosas que uno nunca cree hasta que pasa, y cuando pasa parece que es irreal. Sí, sí. Pero escuchame, la captura no es secuestro, es captura. Es un fugitivo, es un prófugo de la justicia. Incluso ni siquiera es el presidente de Venezuela.
¿Porque hizo fraude?
Exactamente, es un narcotirano. Está usurpando el cargo porque en las últimas elecciones la oposición demostró claramente que ganó por el 70% de los votos y mostró las actas. Y pudo haber sido por más; recordá que tenemos más de 7 millones de venezolanos afuera a los que se nos cercenó el derecho al voto. Yo incluida. No dejaron votar porque sabían que los que están afuera salieron huyendo de ellos. Porque no los queremos. Si hubiésemos votado todos, yo te aseguro que las cifras serían totalmente más lindas a nuestro favor.
Vos me contaste que el proceso de degradación institucional, social, económica fue tremendo a partir del 2006, 2010... de un gobierno que tenía apoyo a uno que terminó siendo opresor.
Sí. Y eso no cambió ni varió, al contrario, aumentó la represión, todo se militarizó. Esos militares juraron defender sus intereses con el narcopolítico y no a la Constitución ni al pueblo. Esto se ha mantenido y ha aumentado, trayéndonos consecuencias al día de hoy. Por ejemplo, una de las cosas por las que Trump no pone de una vez a María Corina es porque dice que no la quiere el pueblo, pero el pueblo la ama. El mundo entró a las elecciones por Edmundo porque a María Corina la inhabilitaron.
Claro, por cosas insólitas fue la inhabilitación.
Los que votaron por Edmundo estaban votando era por María Corina. Nosotros teníamos que tomar posesión del poder el 10 de enero de este año y no se logró porque las Fuerzas Armadas no la apoyaron. Es evidente que hay que seguir saneando el país porque no los van a dejar gobernar.
El proceso de transición es muy difícil, muy complicado, ¿no?
Mira, es peor que lo que acaban de hacer. Es mucho más complejo porque solamente tomaron a una persona, pero todo lo demás está ramificado en el país. ¿Cómo saneas un país completo? Desde las instituciones públicas hasta los comercios; todo está funcionando porque responden a esa estructura.
¿Es tierra arrasada?
Ahora es que viene esta transición que ya está dando pasitos de querer seguir con la tiranía, mandando los colectivos a la opresión del pueblo. Esto no es que ya capturaron a Maduro y estamos libres; es el inicio hasta que esa cúpula salga y liberen a los presos políticos.
Teri, ¿qué te provoca cuando ves sectores locales defendiendo ese sistema?
Me provoca muchísimo rechazo. No es igual ver una noticia, que muchas veces es manipulada, que vivirlo. Si el precio que hay que pagar por la libertad es el petróleo, nosotros se lo entregaríamos. Pero recuerda que la semana pasada capturaron un barco que iba para China con oro, no petróleo. Así son los rusos y así ha subsistido Cuba. No me gusta, me desagrada. Apelamos a la libertad de expresión, pero nos fustigan. Muchos venezolanos no salieron porque quisieron, nos vimos obligados.
Sí, perdiste todo lo que tenías y a reconstruir una vida. Pero te digo, en general, ¿cómo los han recibido acá en la Argentina?
Con el corazón en la mano puedo asegurar que el pueblo argentino es un pueblo grande y noble. No tengo ninguna duda de haber llegado donde estoy. De hecho, no me quiero ir de donde estoy. Si hay una reconstrucción en mi país capaz iría para visitarlo, pero yo ya mi corazón y mi vida están acá. Algunos nos dicen cosas, porque todos los venezolanos que salieron vinieron con buena onda, con la buena.
Pero la mayoría del pueblo argentino los recibió bien ¿no?
Es un pueblo trabajador y cariñoso. Nos han recibido bien absolutamente este gobierno, el anterior y desde siempre. Si me preguntas qué porcentaje de venezolanos apoyan lo ocurrido, te digo que el 99%. Absolutamente todos. Todos lo estábamos esperando. Todos están felices, tienen ganas de volver a sonreír y reconstruir la Venezuela que fue un día.
Sí, y además millones de familias divididas y destruidas.
El horror. El recuento de los daños es impresionante. Gustavo, acá falleció mi mamá, fallecieron mis dos hermanos. Son pérdidas de gente que no vio a sus familiares, que estaban solos por acá. Es algo terrible e inexplicable.