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EL DIARIO digital
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Los frascos de escabeche que se consumieron en el encuentro del que participaron Hilda Alvarado y Raquel Pumilla fueron adquiridos por uno de los comensales del encuentro, que los recibió en la vereda del domicilio de la mujer de Toay que los elaboró.
Según pudo confirmar El Diario, la persona contó que la mujer le había entregado una caja con seis frascos de escabeche de liebre, jabalí y ciervo, que habían sido previamente encargados.
El comprador de los escabeches, según trascendió, sostiene que el intercambio no se realizó en la feria ni en el interior de la vivienda, a la que no ingresó, ya que todo ocurrió en la vereda. La entrega de los alimentos ocurrió alrededor del 12 de diciembre, diez días antes de la cena, e incluyó los distintos tipos de escabeche.
En las últimas horas, el Instituto Malbrán confirmó que los 18 frascos secuestrados en el comercio no contenían la toxina botulínica. Mientras la salud pública descarta un brote masivo, la fiscala Cecilia Martiní busca determinar si el problema estuvo en un solo lote o si se pasó algo tras la compra.
Un primer resultado oficial del Instituto Malbrán trajo una cuota de alivio al comercio local, pero abrió un abanico de interrogantes técnicos y judiciales en torno al caso de botulismo que afectó a un grupo de personas tras una cena privada en Toay. Según confirmaron fuentes del Ministerio de Salud a El Diario, los 18 frascos secuestrados en el local "Juli-Mar" dieron negativo para toxina botulínica.
El producto se comercializaba habitualmente en el local y también en la Feria de Toay, y hasta el momento no han aparecido nuevos casos fuera del círculo de los 7 u 8 comensales que participaron de aquella cena.
La toxina se cobró la vida de la artista Raquel Pumilla y afectó a su esposo, el escritor Juan Carlos "Pinky" Pumilla, quien permanece internado pero en franca recuperación. La Justicia también aguarda pericias concluyentes para determinar si el fallecimiento de la poeta Hilda Alvarado está ligado directamente a la misma partida de alimentos, dado que participó del mismo evento social privado.
La Justicia ahora pone la lupa sobre el proceso de elaboración de "Juli-Mar". Aunque los frascos secuestrados dieron negativo, el hecho de que el producto se vendiera en espacios masivos como ferias locales sin incidentes previos refuerza la idea de que se trató de un evento focalizado.