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Los jinetes pampeanos que participan de la 56º Edición del Festival de Doma y Folclore de Jesús María, que arrancó el pasado 6 de enero, mantienen una buena actuación.

El santarroseño Lucas Bustamante, aunque no alcanzó el primer puesto de la noche como ocurrió el martes, repitió anoche una buena actuación en la  categoría "Bastos". Obtuvo 10 puntos y quedó en segundo lugar de la jornada. Con ese puntaje mantuvo el quinto puesto en la general.

El pampeano Alfredo Ramos (quien como campeón vigente representa a Jesús María)  sumó 6,33 puntos este miércoles en la "Gurupa". Y cedió el liderazgo, aunque se mantiene en el segundo puesto. 

También siguen con buena performance Ángel Pereyra y Cruz Ramos, que en sus respectivas categorías se mantienen en posiciones espectables.

En "Crina Limpia" el otro santarroseño: Angel Pereyra no sumó puntos este miércoles. El joven jinete cayó del noveno puesto al 13er. lugar. Fue una noche en la que solo ocho jinetes sumaron puntaje.

Alejandro Cruz Ramos también mantiene  una buena actuación: sumó 5,99 puntos y está quinto en la categoría "Gurupa Sureña", en laque su hermano marcha segundo.

Con protocolos

La primera noche del festival concentró más atención que la habitual por ser el primer evento multitudinario en medio de la tercera ola de coronavirus.

El arranque coincidió con la jornada en la que la Argentina superó los 100.000 contagios. El anfiteatro presentó una ocupación de alrededor del 40%.

Más allá del espectáculo musical en el escenario y de los jinetes en el campo, hubo un amplio despliegue para controlar el pasaporte sanitario en el ingreso o el carnet de vacunación con dos dosis colocadas al menos 14 días antes del evento (para los mayores de 13).

Además, se dispusieron puestos de testeos fuera y dentro del Anfiteatro José Hernández y personal destinado a hacer cumplir el uso del barbijo (se entregan tri capas a todos los que entran) y asegurar que el público mantenga la distancia social (lo cual es bastante más difícil). En total, serán 1500 personas las que trabajarán durante cada jornada del festival para que se respete el protocolo.

Con un show de luces y de imágenes en pantallas gigantes, el sonido del tradicional clarín dio comienzo a la noche. Los conductores, durante la apertura, insistieron en pedir al público que se “cuidara” y respetara las medidas dispuestas. Los gauchos y bailarines de las diferentes delegaciones que desfilaron lo hicieron, en su mayoría, con barbijos.