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La fiscalía y la querella pidieron que lo declaren culpable. Y la defensa planteó la absolución. El 7 de diciembre se lee la sentencia. Si lo declaran culpable, luego habrá otro alegato respecto a la pena.

Durante la jornada de este martes los fiscales Walter Martos y Oscar Cazenave y la querellante Paula Arrigone alegaron para que declaren culpable al cura Hugo Pernini, acusado de abuso sexual por un joven de 17 años. La defensora particular, Vanesa Ranocchia Ongaro, planteó la absolución. Ahora, el juicio se reanudará el 7 de diciembre, cuando el juez Gaston Boulenaz determinará la culpabilidad o no.

Si fuese declarado culpable, se fijará una nueva audiencia, cuando las partes deberían discutir el monto de la pena. El rango del castigo previsto por el delito que se le achaca es de entre 8 y 20 años de prisión, según la gravedad.

En el transcurso de la pasada jornada se completaron las cinco audiencias del debate, que comenzó el 9 de noviembre.

El denunciante, Agustín, habló durante la primera jornada, el segundo día, el sacerdote, y luego desfilaron testigos de las partes. También los peritos. Y el jueves pasado los obispos Mario Poli y Raúl Martín entregaron una declaración por escrito.

La defensora oficial y querellante, Paula Arrigone, ratificó este martes la imputación e indicó que las pericias informáticas sobre los celulares y una computadora, la declaración de la psicóloga que realizó una pericia sobre el denunciante, fueron "favorables a la teoría del caso que tenemos junto a la Fiscalía".

El sacerdote está acusado por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante y con acceso carnal, agravado por su condición de religioso, que habría ocurrido entre mayo de 2007 y marzo de 2008 en las instalaciones de una parroquia de Santa Rosa cuando la víctima tenía 17 años.

Pernini tiene 63 años y, si bien se abstuvo de declarar el primer día, en la segunda jornada rompió el silencio.

El denunciante y querellante, Agustín, recordó -durante su testimonio- que los hechos ocurrieron durante un período de dos años, y que recién estuvo en condiciones de hacer una denuncia penal doce años después.

Explicó que lo hizo para que "a nadie más le pase lo que me pasó a mí, porque generalmente el que abusa lo sigue haciendo". "Verdad, justicia y sanación, fueron las tres palabras que me llevaron a hacer la denuncia", sostuvo durante una entrevista de Radio La Colectiva.

Agustín destacó el apoyo de la Red de Sobrevivientes de Abusos Eclesiásticos, ya que desde la Iglesia encubrieron al denunciado. Recordó que el entonces obispo pampeano, Mario Poli, y su sucesor, Raúl Martín, le dieron un mensaje claro cuando les planteó su caso: "seguí pibe con tu vida y da vuelta la página".

El denunciante estimó que los abusos eclesiásticos no son hechos aislados y "hay una red de pedofilia en la iglesia". Actualmente, se llevan adelante cuatro juicios de este tipo en el país, dijo.

"El sobreviviente está aislado, generalmente son personas vulnerables, y la iglesia lo revictimiza, lo hunde más", lamentó. Finalmente, separó la iglesia institución de la espiritualidad, ya que si bien él completó el proceso de apostasía, que realizó por el encubrimiento de los curas abusadores, sigue creyendo en Dios.

Pernini fue separado del oficio sacerdotal mediante un proceso canónico estipulado dentro de la Iglesia Católica.