El lunes al mediodía, desde el Garrahan habían confirmado que el pequeño Noa Holzman tenía “muerte cerebral”. No hubo ablación de órganos.

Finalmente, falleció el nene de General Pico que sufrió graves quemaduras mientras jugaba con un grupo de niños en un “casillero” del barrio Malvinas, donde vecinos del lugar guardan distintas pertenencias. Prendieron fuego un colchón abandonado y el pequeño Noa Holzman no pudo escapar de las llamas.

Por los elementos con los que hasta ahora cuentan los investigadores, uno de los menores prendió fuego un colchón y las llamas alcanzaron al nene de 4 años, que en un primer momento fue auxiliado por vecinos y trasladado al Hospital Centeno.

Luego fue derivado al Hospital Lucio Molas de Santa Rosa, pero las gravísimas quemaduras que sufría obligaron su posterior internación en Buenos Aires.

El pasado lunes al mediodía fuentes de Tribunales confirmaron que el niño, que estaba en el Hospital Garraham, tenía "muerte cerebral".

Si bien desde el entorno familiar habían manifestado que podría realizarse una ablación de órganos, para convertirse en donante múltiple, una decisión de último momento no lo permitió.