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EL DIARIO digital
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Beto Desuque: - Buenas, buenas, buenas ¿cómo anda la cosa por acá? ¡Salú a la barra!
Mesero: - Hoooola, Betito querido ¿cómo decís que te va? Ya estamos en octubre, aunque afuera no parezca.
Beto Desuque: - ¡Qué lo parió! Primavera, dice el almanaque. Pero entre el frío, el gris y el viento parece julio
Mesero: - Así viene el año.
Beto Desuque: - Súper Niño, papá. Yo te avisé.
Mesero: - Por lo menos el Súper Niño más famoso se despide como corresponde.
Beto Desuque: - Ahhhh, el pibe de La 10. Aplauso, medalla, beso, ovación Messi se baja con todos los honores.
Mesero: - Alguna vez tenía que hacerlo.
Beto Desuque: - Ponele. Algunos se bajan. Otros no se bajan nunca.
Mesero: - ¿De qué?
Beto Desuque: - De la rosca. Los chicos del 17, papá.
Mesero: - ¿Los chicos del 17?
Beto Desuque: - El Barba, el Ruso y Copete. Verna, Ziliotto y di Nápoli. Esos no se jubilan de la interna ni aunque les armen una despedida.
Mesero: - Y el 17 es por el Día de la Lealtad, supongo.
Beto Desuque: - Ponele, justamente. Mirá la paradoja: están discutiendo cómo festejar la Lealtad porque no consiguen ponerse de acuerdo entre ellos.
Mesero: - El PJ ya convocó a un acto.
Beto Desuque: - Sí, pero el Barba volvió a hacer el vacío y Copete ya dejó claro que no va a ir.
Mesero: - Una silla vacía también dice cosas, ¿no?.
Beto Desuque: - Y si esa silla es del Barba, dice bastante. Encima viste que anda fotogénico: una foto acá, otra allá
Mesero: - También con Fernanda.
Beto Desuque: - Ahí tenés. En esta historia de Los chicos del 17, Fernanda Alonso vendría a ser La chica del 17.
Mesero: - Je.
Beto Desuque: - Ella mira, espera y deja que los muchachos se gasten un poco. El Pali Bensusán también espía. Nadie con aspiraciones se pierde esta película.
Mesero: - ¿Van a seguir así mucho tiempo?
Beto Desuque: - Ponele que hasta que el almanaque les pegue en los nudillos. Pueden tirar de la cuerda, pero en algún momento las elecciones les van a quedar encima. Y ahí será pipa de la paz o guerra declarada.
Mesero: - ¿No hay punto medio?
Beto Desuque: - En una interna peronista siempre hay punto medio. El problema es que suele tener siete listas.
Mesero: - Je.
Beto Desuque: - Y del otro lado están felices.
Mesero: - ¿El rejunte opositor?
Beto Desuque: - Esos mismos. Tienen más esperanza en que se rompa el PJ que en ordenar su propio cambalache.
Mesero: - Si el peronismo va dividido, les sirve.
Beto Desuque: - Claro. La cuenta es simple: "que se maten entre ellos y después vemos". Pero esperar el accidente ajeno nunca fue un gran programa de gobierno
Mesero: - En el peronismo siempre dicen que ellos son como los gatos
Beto Desuque: - Sí, ya sé. Que cuando parece que se pelean en realidad se están reproduciendo. Un viejo clásico. Como el de "unidad hasta que duela".
Mesero: - Frases históricas.
Beto Desuque: - Ponele, sí, pero las frases no votan. Y tampoco ocupan sillas vacías.
Mesero: - Mmmm.
Beto Desuque: - Porque podés repetir "unidad hasta que duela" veinte veces, pero en algún momento tiene que aparecer un gesto concreto. Una reunión, una foto, un acto compartido. Algo.
Mesero: - Por ahora no aparece.
Beto Desuque: - Por ahora aparecen actos y ausencias.
Mesero: - ¿Y el 17?
Beto Desuque: - A este paso van a necesitar cronograma: a las seis los leales de acá, a las siete los de allá y a las ocho los que todavía están viendo a quién le son leales.
Mesero: - ¿Y después?
Beto Desuque: - Después veremos si los chicos del 17 terminan cantando la misma canción
Mesero: - ¿O?
Beto Desuque: - si cada uno se vuelve a su casa silbando la suya.