El Gallito Canta

Negocio redondo

Escuchá esta nota

EL DIARIO digital

minutos

Un remate judicial que huele a impunidad. Vender en negro 500 vacas, estafar en mil millones de pesos a una tía de 89 años y dejarla al borde de la quiebra física y económica termina, para la Justicia pampeana, en una simple molestia de papel.

El Superior Tribunal le puso el sello definitivo a la condena en suspenso para Carlos Arrigone de la localidad de Arata y le cerró la puerta a la cárcel efectiva.

El delincuente que traicionó a su propia sangre, eludió controles del SENASA y ocupó el campo ajeno, transitará su condena en absoluta libertad. Para las víctimas, la amarga certeza de que el despojo millonario no cotiza en prisión; para la sociedad, otro mensaje demoledor sobre la elasticidad de los castigos.

También te puede interesar...