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EL DIARIO digital
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En el Club de Canotaje que depende de la Municipalidad de Santa Rosa la desidia cala hasta los huesos. Hace un mes, en pleno pico invernal, se rompió el único termo eléctrico del lugar. Pasaron los técnicos, miraron el equipo, pero la solución brilla por su ausencia. Tres adultos y dos menores que entrenan a diario -más los palistas esporádicos- deben someterse al suplicio de ducharse con agua congelada. La postal rozó el absurdo días atrás: una nena cayó al agua desde su kayak y, para salvarla del shock térmico, tuvieron que socorrerla improvisando un baño con agua calentada en pava eléctrica. Un mamarracho institucional que salpica directo al director de Deportes, Gustavo Rodríguez, incapaz de garantizar un servicio básico a quienes le ponen el cuerpo a la laguna.