El Gallito Canta

Señales cruzadas

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EL DIARIO digital

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¡Paren las rotativas y rompan los altares! Medio año movilizando cielo, tierra y presupuestos policiales para buscar al vecino de Quemú Quemú, y resulta que el muchacho no estaba perdido: estaba "guardado" en la docta. Mientras la justicia pampeana gastaba pestañas con inteligencia tecnológica y cámaras de seguridad, una médium iluminada en el Cine Teatro Pico adivinó que Osvaldo Coronel estaba vivo, aunque le pifió al diagnóstico de la "desorientación física". El hombre estaba perfectamente orientado... en una celda de Bouwer. Al final, no hacía falta un rastrillaje, alcanzaba con pedir los antecedentes. La fiscalía, chocha: cerró la causa porque el prófugo cruzó el límite provincial por su propia voluntad. ¡Cosas de la ciencia y el más allá!

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