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EL DIARIO digital
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Ni el asado ni el abrazo en familia logran ocultar la amarga realidad de los mostradores: las ventas por el Día del Padre volvieron a caer, encadenando cuatro años consecutivos en terreno negativo. Según la CAME, la retracción del 0,3% anual grafica un letargo persistente que ya se volvió estructural. Para arañar alguna venta en una fecha tan especial, los comerciantes pampeanos debieron sacrificar su rentabilidad al límite, ofreciendo descuentos agresivos de hasta el 70% o absorbiendo el costo de las cuotas sin interés. Del otro lado, los vecinos caminaron más que nunca, compararon precios y se volcaron en masa a los artículos más económicos, como remeras o libros. El consumo no arranca y el termómetro de la calle avisa que los bolsillos ya no aguantan más presión.