A ciegas
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EL DIARIO digital
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La ironía se paseó en plena madrugada por el microcentro santarroseño y no pasó desapercibida. Un vecino, rápido con el celular, captó la imagen del día: una camioneta de la Dirección de Tránsito detenida tras "estrenar" su paragolpes contra uno de los polémicos bolardos de cemento. Parece que los cuestionados obstáculos, que ya son el terror de los conductores particulares por su baja visibilidad, no discriminan jerarquías ni uniformes.
Mientras los agentes se bajaban a revisar los daños del bien público que ellos mismos deben proteger, en las redes no tardó en estallar el sarcasmo: si quienes hacen las multas no pueden esquivarlos, ¿qué queda para el resto de los mortales?