Jardín clandestino
Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
La mañana del domingo arrancó con un susto mayúsculo en la esquina de Urquiza y Alem de esta ciudad capital. Un conductor de un Volkswagen Bora embistió a una moto Honda XR 125 y la arrastró varios metros sobre el asfalto.
Cuando llegó la policía, el test de alcoholemia confirmó el desastre: el automovilista manejaba con unos escandalosos 2,60 gramos de alcohol en sangre. Es decir, circulaba con el "tanque lleno" pero de alcohol.
Por fortuna, el motociclista la sacó barata y fue atendido en el lugar sin lesiones de gravedad. Al irresponsable del volante le labraron el acta correspondiente; se quedó a pie porque le retuvieron el auto y su licencia de conducir pasó a mejor vida.