El Diario Electrónico

Se terminó el "me tapo y digo cualquier cosa": la nueva regla que puede terminar en roja directa

La sorpresiva nueva regla que regirà en el fÃtbol
La sorpresiva nueva regla que regirá en el fútbol

Escuchá esta nota

EL DIARIO digital

minutos

El fútbol internacional acaba de sumar una norma que promete incendiar debates dentro y fuera de la cancha. A partir del Mundial 2026, los jugadores que se tapen la boca mientras discuten con un rival podrán ser expulsados directamente.

Sí, roja directa.

La medida fue aprobada por la International Football Association Board (IFAB), el organismo encargado de modificar las reglas del juego, y comenzará a aplicarse oficialmente en la próxima Copa del Mundo organizada por la FIFA.

La decisión no cayó del cielo: nació después del escándalo que involucró a Gianluca Prestianni y Vinícius Júnior durante el cruce entre Benfica y Real Madrid por la Champions League, una escena que terminó dando la vuelta al mundo.

Qué cambia desde ahora

Según explicó la IFAB tras una reunión especial realizada en Canadá, cualquier futbolista que se tape la boca en medio de una confrontación con un adversario podrá ser sancionado con expulsión.

La norma deja un margen de interpretación para cada torneo, pero el mensaje es claro: esconder insultos o agravios detrás de un gesto ya no será gratis.

"A discreción del organizador de la competición, cualquier jugador que se tape la boca en una situación de confrontación con un oponente podrá ser sancionado con tarjeta roja", detalló el organismo.

Pero no fue la única modificación.

También se aprobó que el árbitro podrá expulsar a cualquier jugador que abandone el campo de juego como forma de protesta por una decisión arbitral. La misma sanción alcanzará a miembros del cuerpo técnico que incentiven esa conducta.

En otras palabras: menos show, más castigo.

El caso Prestianni-Vinícius que desató todo

Todo explotó en Lisboa.

Durante el partido entre Benfica y Real Madrid, Vinícius acusó a Prestianni de haberlo insultado de manera racista después de que el argentino se cubriera la boca en medio de una discusión caliente.

El brasileño aseguró que el exjugador de Vélez Sarsfield lo había llamado "mono", una acusación gravísima que no pudo ser comprobada.

Sin embargo, la UEFA terminó sancionando a Prestianni con seis partidos, aunque finalmente el castigo no fue por racismo sino por conducta homofóbica.

La polémica escaló todavía más cuando Kylian Mbappé pidió públicamente que el argentino no volviera a jugar la Champions League, mientras Vinícius lo calificó de "cobarde" en redes sociales.

La defensa del argentino

Tiempo después, Prestianni salió a defenderse y negó de manera contundente las acusaciones.

"Me dolió que me traten de algo que jamás hice", aseguró, remarcando que lo más duro fue ser señalado como racista.

También recordó una frase de Mbappé durante aquel partido: "Escuché cuando me dijo 'sos un pu… racista'".

Su postura fue clara: jamás pronunció ese insulto ni tuvo una actitud discriminatoria.

Infantino ya lo había anticipado

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ya había dejado entrever esta línea meses atrás.

Su postura era tajante: si un jugador se tapa la boca y luego hay una denuncia por insulto racista, debe presumirse que dijo algo que no debía decir.

Ahora esa mirada dejó de ser una opinión y pasó a ser reglamento.

La conclusión es simple: en el nuevo fútbol, taparse la boca ya no será una estrategia para salir impune. Puede ser, directamente, el camino más corto al vestuario.

Ver más:
También te puede interesar...