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EL DIARIO digital
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La proteína es uno de los nutrientes más importantes para el funcionamiento del organismo. Participa en la formación y reparación de tejidos, interviene en la producción de hormonas y enzimas, fortalece el sistema inmunológico y contribuye al mantenimiento de la masa muscular. Por eso, los especialistas coinciden en que un consumo adecuado resulta indispensable para conservar un buen estado de salud en todas las etapas de la vida.
De acuerdo con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), un adulto debería consumir al menos 0,8 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal por día, aunque ese requerimiento puede variar según la edad, el estado de salud y el nivel de actividad física.
Qué alimentos aportan proteínas
Las proteínas pueden obtenerse tanto de alimentos de origen animal como vegetal.
Entre las fuentes animales se encuentran:
Carnes vacunas, porcinas y de ave.
Pescados y mariscos.
Huevos.
Leche, yogur y quesos.
Estos alimentos contienen todos los aminoácidos esenciales que el organismo necesita, por lo que se consideran proteínas de alto valor biológico.
Las alternativas vegetales también representan una excelente opción, especialmente cuando se combinan de forma adecuada. Entre ellas se destacan:
Legumbres, como lentejas, garbanzos y porotos.
Soja y sus derivados.
Frutos secos.
Semillas.
Cereales integrales.
Cuánta proteína necesita una persona
Las necesidades proteicas no son iguales para todos.
Mientras que un adulto promedio suele requerir entre 46 y 56 gramos diarios, quienes realizan entrenamiento de fuerza o actividad física intensa pueden necesitar cantidades mayores para favorecer la recuperación muscular y mejorar el rendimiento.
También existen requerimientos específicos durante etapas como el crecimiento, el embarazo, la lactancia o la vejez, momentos en los que el organismo demanda un mayor aporte de este nutriente.
Un nutriente que también ayuda a controlar el apetito
Además de su función estructural, la proteína desempeña un papel importante en la regulación del hambre.
Diversos estudios muestran que las comidas con un mayor contenido proteico generan una sensación de saciedad más prolongada, lo que puede contribuir a disminuir el consumo excesivo de alimentos y favorecer el control del peso corporal dentro de una alimentación equilibrada.
La calidad también importa
Los especialistas remarcan que no solo es importante la cantidad de proteína consumida, sino también su calidad.
Elegir alimentos frescos y fuentes magras, limitando el consumo de productos ultraprocesados con alto contenido de grasas saturadas, sodio o azúcares agregados, permite obtener mejores beneficios para la salud.
Asimismo, recomiendan diversificar las fuentes proteicas para asegurar un adecuado aporte de aminoácidos y otros nutrientes esenciales.
Un componente indispensable para una alimentación saludable
La proteína es uno de los pilares de una dieta equilibrada y cumple funciones esenciales para el organismo durante toda la vida.
Incorporarla diariamente mediante una alimentación variada y adaptada a las necesidades de cada persona ayuda a preservar la masa muscular, favorecer la recuperación de los tejidos y mantener un adecuado estado nutricional, aspectos fundamentales para la salud y el bienestar general.