Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
Una investigación internacional con diez años de seguimiento aportó una de las evidencias más sólidas hasta el momento sobre un tratamiento que podría cambiar el abordaje del cáncer de próstata en pacientes seleccionados. Se trata de la terapia focal, una técnica que destruye únicamente el tejido afectado por el tumor y que, según los resultados del estudio, ofrece una eficacia comparable a la cirugía o la radioterapia, pero con un impacto mucho menor sobre la calidad de vida.
El trabajo fue encabezado por especialistas del Imperial College de Londres e incluyó el seguimiento de 3.477 pacientes tratados en centros especializados del Reino Unido y los Países Bajos.
Qué es la terapia focal y cómo funciona
A diferencia de los tratamientos tradicionales, que suelen requerir la extirpación completa de la próstata o la aplicación de radioterapia sobre toda la glándula, la terapia focal actúa únicamente sobre la zona donde se encuentra el tumor.
Para ello emplea tecnologías como el ultrasonido focalizado de alta intensidad (HIFU) o la crioterapia, que destruyen las células cancerosas mediante calor o frío extremo, preservando el tejido sano.

Esta estrategia está indicada principalmente para pacientes con tumores localizados, sin metástasis y confinados a un solo sector de la próstata, un grupo que representa entre el 30% y el 40% de los diagnósticos de esta enfermedad.
Menos secuelas y resultados comparables
Los investigadores concluyeron que la terapia focal alcanzó resultados oncológicos similares a los obtenidos con la prostatectomía radical y la radioterapia en pacientes correctamente seleccionados.
Uno de los datos más relevantes fue que la mortalidad específica por cáncer de próstata a los diez años fue de apenas 0,13%.
Además, el tratamiento mostró una reducción significativa de las complicaciones más frecuentes asociadas a las terapias tradicionales, especialmente la incontinencia urinaria y la disfunción sexual, dos de las principales preocupaciones de quienes enfrentan este tipo de diagnóstico.
Una técnica que ya se aplica en Argentina
La terapia focal no es una novedad en el país. Desde hace más de una década comenzó a incorporarse en algunos centros especializados y, con la publicación de esta nueva evidencia científica, especialistas argentinos consideran que podría ampliar su utilización.
El urólogo Ezequiel Becher destacó que los resultados del estudio fortalecen el lugar de esta técnica dentro del tratamiento del cáncer de próstata.
"La evidencia demuestra que la terapia focal puede ofrecer la misma eficacia que los tratamientos radicales, con menos efectos adversos, siempre que el paciente sea correctamente seleccionado", explicó.
En la misma línea, el especialista Marcelo Borghi, uno de los pioneros en la aplicación de esta técnica en Argentina, afirmó que la terapia focal dejó de ser una alternativa experimental para convertirse en una opción terapéutica consolidada para determinados casos.
Un cambio de paradigma en la atención
Los especialistas comparan esta evolución con la transformación que experimentó el tratamiento del cáncer de mama, donde las cirugías radicales fueron dando paso, cuando es posible, a procedimientos que conservan mayor cantidad de tejido sano.
El objetivo de la terapia focal es precisamente ese: tratar el cáncer con la menor agresión posible, preservando la función de la próstata y reduciendo las secuelas que afectan la calidad de vida de los pacientes.
No obstante, los investigadores remarcan que la elección del tratamiento debe realizarse de manera individual, ya que esta técnica no está indicada para todos los casos y requiere una evaluación clínica precisa.
Con más de 11.000 nuevos diagnósticos de cáncer de próstata por año en Argentina, los resultados del estudio representan un avance relevante hacia tratamientos cada vez más personalizados, eficaces y menos invasivos.