Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
En un fallo que sacude los pasillos del poder futbolero, la Justicia le puso un freno al menos por ahora a la avanzada contra Claudio Tapia. El juez federal Sebastián Argibay rechazó el pedido de detención impulsado por el fiscal Pedro Simón y, en una jugada que reconfigura todo el tablero, declaró la incompetencia de su juzgado y mandó el expediente a otra jurisdicción.
El caso, que apunta a supuestas maniobras de lavado de dinero dentro de la Asociación del Fútbol Argentino, quedó ahora en manos del Juzgado Federal de Campana, a cargo de Adrián González Charvay. Traducido: nueva cancha, nuevas reglas y un partido que vuelve a empezar.
Un fallo con olor a conflicto
La decisión de Argibay llegó en medio de un escenario enrarecido. Horas antes, la Cámara Federal de Tucumán lo había apartado de la causa tras una recusación presentada por el propio fiscal. ¿El motivo? Un vínculo indirecto que encendió todas las alarmas: una operación inmobiliaria que involucra a la hija del magistrado y a personas bajo investigación.
El dato no es menor. La Cámara consideró que ese nexo podía comprometer la imparcialidad del juez y decidió correrlo del expediente. Sin embargo, Argibay firmó igual el rechazo a las detenciones, argumentando que aún no había sido notificado formalmente de su apartamiento.
La acusación que no convenció
El fiscal Simón había ido con todo: pidió avanzar penalmente contra Tapia y el tesorero Pablo Toviggino, apuntando a una presunta ingeniería de lavado de activos. El esquema, según su hipótesis, incluía facturación cruzada, empresas vinculadas, movimientos de dinero sospechosos y posibles maniobras de evasión y operaciones cambiarias irregulares.
Pero para el juez, el planteo hizo agua. En una resolución extensa, sostuvo que no había un hecho concreto, delimitado y verificable que justificara abrir una investigación penal de ese calibre. En criollo: demasiadas sospechas, pocas certezas.
También cuestionó la falta de precisión sobre el delito precedente clave en cualquier causa por lavado y calificó la hipótesis como "genérica y difusa". Un golpe directo al corazón del expediente.
Un expediente que se recalienta
Con el traslado a Campana, la causa entra en una nueva fase. El juez González Charvay deberá decidir si retoma la ofensiva o si mantiene el criterio de su colega.
Mientras tanto, el nombre de Claudio Tapia sigue en el centro de la escena, pero sin medidas restrictivas en su contra. Un respiro momentáneo en medio de una tormenta judicial que, lejos de disiparse, recién empieza a mostrar su verdadera dimensión.
Porque en el fútbol argentino, cuando la pelota entra en tribunales, el partido nunca es solo deportivo.