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EL DIARIO digital
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La guerra en Medio Oriente volvió a sacudir a los mercados globales. En medio de la escalada militar tras nuevos ataques iraníes, el precio internacional del petróleo se disparó con fuerza y volvió a superar la barrera psicológica de los 100 dólares por barril, un nivel que no se veía desde los momentos más tensos del mercado energético en los últimos años.
El salto del crudo encendió alarmas en bolsas y gobiernos, que temen que la crisis geopolítica termine golpeando la inflación global y el crecimiento económico.
El Brent volvió a cruzar la barrera de los USD 100
Durante las primeras operaciones en Asia, el barril de Brent crude oil del Mar del Norte registró un fuerte salto de más del 9%, ubicándose cerca de los USD 100,50.
En paralelo, el West Texas Intermediate (WTI), principal referencia del mercado estadounidense, avanzó 8,8% y llegó a cotizar alrededor de USD 94,92.
El movimiento refleja el temor de los inversores ante posibles interrupciones en el suministro global de energía.
Ormuz, el punto crítico del conflicto
La escalada se intensificó luego de que Irán se adjudicara ataques contra embarcaciones comerciales en el Estrecho de Ormuz.
Ese corredor marítimo es uno de los puntos más sensibles del sistema energético mundial: por allí circula una parte sustancial del petróleo que abastece a Europa, Asia y América.
Cualquier interrupción en esa ruta puede generar un shock inmediato en los precios del crudo.
La reacción de Estados Unidos
Ante el salto del petróleo, Estados Unidos anunció que liberará 172 millones de barriles de su reserva estratégica para intentar moderar el impacto en el mercado energético global.
La medida busca aumentar la oferta disponible y frenar la escalada de precios, aunque los analistas advierten que si la tensión militar continúa, el efecto podría ser limitado.
La advertencia que inquieta al mercado
Desde Teherán también llegó un mensaje que sacudió a los operadores financieros. Funcionarios iraníes advirtieron que, si el conflicto se profundiza, el barril de petróleo podría llegar incluso a 200 dólares.
Esa posibilidad genera preocupación entre economistas y gobiernos, ya que un salto de esa magnitud podría disparar nuevamente la inflación global, encarecer el transporte y provocar turbulencias en los mercados financieros.
En un escenario internacional cada vez más tenso, el petróleo volvió a convertirse en el termómetro más sensible de una crisis que amenaza con impactar mucho más allá de Medio Oriente.