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EL DIARIO digital
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Con el paso de los años, el cuerpo humano empieza a perder una de las proteínas más importantes para el organismo: el colágeno. Esa disminución natural impacta directamente en la salud de los huesos, las articulaciones, los músculos y también en la apariencia de la piel. Frente a este proceso inevitable, los especialistas insisten en reforzar la alimentación con productos que ayuden a estimular su producción.
En ese escenario, una fruta ganó protagonismo entre nutricionistas y médicos por su potente aporte de vitaminas y antioxidantes: el kiwi, conocido por muchos como la "fruta de oro".
Un aliado natural para el colágeno
Aunque durante años fue considerada una fruta exótica, el kiwi hoy se convirtió en un alimento habitual en fruterías y verdulerías. Su popularidad creció de manera sostenida en Argentina en las últimas décadas, impulsada por sus beneficios nutricionales.
Uno de los datos que más destacan los especialistas es su alto contenido de vitamina C. De hecho, aporta incluso más que la naranja, históricamente asociada con este nutriente esencial.
La vitamina C cumple un rol clave en la formación de colágeno, una proteína que sostiene la estructura de la piel, fortalece los huesos y mantiene saludables las articulaciones.
Mucho más que vitamina C
Además de este nutriente, el kiwi contiene vitamina E, vitamina K, folatos, carotenoides, potasio, fibra y una amplia variedad de compuestos antioxidantes.
Gracias a esta combinación, su consumo regular puede colaborar en la prevención de diversas enfermedades y contribuir al buen funcionamiento general del organismo.
Consumir un kiwi por día puede aportar cerca del 85% de la vitamina C que necesita el cuerpo humano para mantener activo el sistema inmunológico.
Beneficios para la piel, los huesos y la digestión
El colágeno es fundamental para conservar la piel firme, elástica e hidratada. También ayuda a disminuir arrugas y estrías, favorece la cicatrización de heridas y contribuye a mantener fuertes las articulaciones.
Los antioxidantes presentes en el kiwi también actúan retrasando el envejecimiento celular y protegiendo al organismo del daño causado por los radicales libres.
Además, esta fruta tiene otro beneficio importante: mejora el funcionamiento del sistema digestivo y suele recomendarse a personas que sufren de estreñimiento.
Un aliado incluso para el estado de ánimo
Investigaciones de la Universidad de Otago, en Nueva Zelanda, también sugieren que el consumo de kiwi puede mejorar la vitalidad y el estado de ánimo en personas con bajos niveles de vitamina C.
A esto se suma otro efecto valorado por nutricionistas: genera sensación de saciedad, lo que ayuda a evitar el "picoteo" entre comidas.
Factores que aceleran la pérdida de colágeno
Si bien el envejecimiento es el principal motivo por el que disminuye la producción de colágeno, existen otros factores que aceleran este proceso.
Entre ellos se destacan la exposición excesiva al sol, el consumo elevado de azúcar y el tabaquismo.
Por eso, los especialistas remarcan que la alimentación saludable debe acompañarse con buenos hábitos. Además del kiwi, alimentos como carnes magras, atún, verduras de hoja verde y frutos secos también ayudan a estimular la producción natural de colágeno.
En definitiva, incorporar esta pequeña fruta verde al menú diario puede ser una estrategia simple y sabrosa para cuidar los huesos, la piel y la salud general con el paso del tiempo.