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EL DIARIO digital
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Una propuesta que promete levantar polvareda en el Congreso comenzó a circular en las últimas horas. La diputada nacional de La Libertad Avanza, Mercedes Llano, presentó un proyecto de ley que busca imponer exámenes psicológicos obligatorios para quienes aspiren a ocupar cargos electivos o puestos clave en el Poder Ejecutivo.
La iniciativa plantea que los dirigentes deban someterse a una "Evaluación de Idoneidad Psicológica Funcional" antes de poder competir en elecciones o asumir responsabilidades en el Estado.
Un filtro psicológico para quienes quieren gobernar
Según explicó la legisladora, el objetivo es garantizar que quienes conduzcan el país cuenten con las condiciones emocionales, conductuales y cognitivas necesarias para ejercer liderazgo político.
El proyecto define la "idoneidad psicológica funcional" como el conjunto de aptitudes mentales y emocionales indispensables para ejercer el mando político y representar a la ciudadanía.
En otras palabras, la iniciativa busca instalar un filtro previo para determinar si un dirigente está psicológicamente preparado para tomar decisiones que impacten en millones de personas.
A quiénes alcanzaría la medida
El proyecto establece que la evaluación sería obligatoria para distintos niveles del poder político.
Entre ellos se incluyen:
- Los candidatos a presidente y vicepresidente de la Nación, quienes deberían aprobar el examen antes de que la Justicia Electoral oficialice sus candidaturas.
- Los legisladores nacionales electos, que tendrían que presentar el certificado antes de asumir su banca.
- Las autoridades superiores del Poder Ejecutivo nacional, quienes deberían acreditar la evaluación antes de ser designadas o asumir el cargo.
- Evaluación independiente y resultado confidencial
- La propuesta también detalla que los exámenes deberán ser realizados por organismos especializados, independientes y técnicamente idóneos, que serán designados según la reglamentación de la ley.
Además, el proyecto establece que la evaluación tendrá carácter estrictamente confidencial. Los detalles clínicos no se harán públicos: únicamente se informará el resultado final.
Ese dictamen se limitaría a dos posibles conclusiones: "Apto Funcional" o "No Apto Funcional", que serían comunicadas a la Justicia Electoral o al organismo correspondiente.
Un proyecto que promete debate
La iniciativa abre un debate incómodo pero inevitable dentro de la política argentina: si quienes aspiran a gobernar deberían atravesar controles psicológicos similares a los que se exigen en otros ámbitos de alta responsabilidad.
Mientras algunos ven en la propuesta una herramienta para mejorar la calidad institucional, otros advierten que podría generar controversias sobre quién define los criterios de evaluación y cómo se aplican.
Por ahora, el proyecto recién comienza su recorrido legislativo. Pero una cosa es segura: si avanza, el examen más difícil para muchos políticos podría dejar de ser la elección y pasar a ser el diván.