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EL DIARIO digital
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La turbulencia internacional volvió a pegar de lleno en la economía argentina. En una jornada marcada por la escalada de la guerra en Medio Oriente, las acciones nacionales sufrieron fuertes pérdidas en los mercados externos y el riesgo país volvió a escalar por encima de los 570 puntos.
El indicador que elabora el JP Morgan cerró en 575 puntos básicos, reflejando la caída de hasta 1,5% en los bonos soberanos argentinos que cotizan en el exterior. El movimiento encendió nuevamente las alarmas en el frente financiero.
Caída fuerte en Wall Street
Las acciones de empresas argentinas que operan en la bolsa de New York Stock Exchange mostraron retrocesos que rondaron el 5%. El sacudón se produjo en un contexto internacional cargado de incertidumbre por el conflicto entre Israel e Irán, que volvió a alterar el humor de los inversores.
Entre los papeles más golpeados aparecieron Banco Macro con una baja del 5,2%, seguido por Grupo Financiero Galicia (-3,4%), Edenor (-3%) y Globant (-3%).
El escenario global tampoco ayudó: la tensión geopolítica empujó el precio del petróleo Brent por encima de los 90 dólares por barril, su nivel más alto en tres años.
El dólar se mantuvo firme
En el mercado cambiario local, el dólar oficial se vendió a $1435 en las pantallas del Banco de la Nación Argentina, mientras que el tipo de cambio mayorista se mantuvo dentro de la banda administrada por el Gobierno.
Por su parte, los dólares financieros también se movieron en línea con la tensión del mercado. El dólar MEP cerró en $1437,53, mientras que el contado con liquidación trepó a $1479,10.
Una economía sensible a los shocks externos
La reacción de los mercados refleja una realidad que se repite cada vez que el mundo entra en modo crisis: los activos argentinos suelen amplificar el impacto.
En un contexto global convulsionado por la guerra en Medio Oriente y con el petróleo en máximos, los inversores volvieron a refugiarse en activos más seguros. Y en ese movimiento defensivo, los papeles argentinos volvieron a quedar entre los más castigados del tablero financiero.