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EL DIARIO digital
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La tensión en Medio Oriente sumó un nuevo capítulo de máxima dureza política. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia sin matices contra Teherán: no habrá negociaciones posibles mientras Irán no acepte una rendición total.
El mensaje apareció publicado en su red social, Truth Social, donde el mandatario fue directo al hueso. "No habrá ningún acuerdo con Irán salvo la RENDICIÓN INCONDICIONAL", escribió, en medio de una escalada militar que ya involucra a varios países de la región.
El pronunciamiento llegó justo cuando Israel intensificaba bombardeos sobre la capital iraní, Teherán, y contra posiciones de Hezbollah en Beirut. Los ataques provocaron una nueva ola de desplazados y elevaron el temor a un conflicto regional de gran escala.
Escalada militar y advertencias desde Washington
Mientras los bombardeos sacuden distintos puntos del mapa, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, adelantó que las operaciones militares contra Irán podrían aumentar "drásticamente" en los próximos días.
La ofensiva conjunta entre Estados Unidos e Israel apunta a debilitar la estructura militar iraní, golpear su cúpula política y frenar el desarrollo de su programa nuclear. Sin embargo, las señales que llegan desde Washington también alimentan otra hipótesis: la posibilidad de un cambio de régimen en Teherán.
Las cifras del conflicto reflejan la magnitud de la crisis. Según balances oficiales, los combates dejaron al menos 1.230 muertos en Irán, más de 200 en Líbano y una docena en Israel. También murieron seis militares estadounidenses.
Líbano bajo fuego y miles de desplazados
Los ataques israelíes en el Líbano alcanzaron niveles que no se veían desde el alto el fuego de 2024, que había puesto fin a la última guerra entre Israel y Hezbollah.
El grupo libanés aliado estratégico de Irán había disparado cohetes hacia territorio israelí al comienzo de la actual escalada. La respuesta fue devastadora: bombardeos continuos sobre los suburbios del sur de Beirut.
Más de 95.000 personas abandonaron sus hogares tras las órdenes de evacuación emitidas por Israel. Hospitales evacuados, autopistas colapsadas y barrios enteros cubiertos de humo describen la escena en la capital libanesa.
El primer ministro del país, Nawaf Salam, fue tajante al describir el drama: el Estado libanés dijo "no eligió esta guerra".
Irán responde con misiles y drones
Teherán no se quedó quieto. Irán lanzó misiles y drones contra Israel y contra países del Golfo que albergan bases estadounidenses, entre ellos Kuwait, Catar, Arabia Saudita y Baréin.
Las defensas aéreas interceptaron gran parte de los proyectiles, aunque varios ataques dejaron víctimas civiles en la región.
En paralelo, la marina estadounidense confirmó la destrucción del buque iraní IRIS Shahid Bagheri, un portadrones de gran autonomía que había sido transformado para operaciones militares de largo alcance.
Un tablero geopolítico cada vez más inestable
La guerra ya salpica a más de una docena de países y empieza a generar impacto económico global. El ministro de Energía de Catar, Saad al-Kaabi, advirtió que el conflicto podría disparar el precio del petróleo hasta los 150 dólares por barril si se interrumpen las exportaciones energéticas del Golfo.
Mientras tanto, en Irán se abrió otro frente de incertidumbre política tras la muerte del líder supremo, Ali Jamenei, en los primeros ataques del conflicto.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, reveló que varios países iniciaron discretos intentos de mediación, aunque por ahora no hay señales de un alto el fuego cercano.
En este escenario explosivo, las declaraciones de Trump parecen cerrar al menos por ahora cualquier puerta a la diplomacia. Y en Medio Oriente, cuando la política se endurece, la guerra suele responder con más fuego.