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EL DIARIO digital
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La cámara que agrupa a empresas de Estados Unidos en el país sostuvo que el texto "avanza en la dirección correcta" y que apunta a reducir la litigiosidad y dar previsibilidad. El proyecto pasa ahora a Diputados.
La Cámara de Comercio de Estados Unidos en la Argentina (AmCham) expresó su respaldo a la media sanción de la reforma laboral aprobada en el Senado y afirmó que el debate sobre cambios en las relaciones de trabajo no implica recorte de derechos. "Modernizar no es quitar derechos", sostuvo la entidad en un comunicado difundido tras la votación.
La iniciativa oficial introduce modificaciones en el régimen de contrataciones y condiciones laborales, con puntos que abarcan el período de prueba, licencias por vacaciones, los "bancos de horas" y el esquema de indemnizaciones. Con la media sanción, el proyecto será girado a la Cámara de Diputados para su tratamiento.
Desde AmCham plantearon que se trata de "una reforma necesaria para adecuar las relaciones laborales a la situación argentina actual" y señalaron que el sistema vigente quedó desfasado frente a cambios económicos y productivos. "Seguíamos con estructuras pensadas para los años 70, en un mundo que cambió por completo. El resultado es claro: el empleo formal estancado hace décadas y casi la mitad de los trabajadores en la informalidad", indicaron.
La entidad puso el foco en los ejes que, a su criterio, deberían ordenar la discusión en Diputados. "La propuesta avanza en la dirección correcta: incentivos a la revisión de las relaciones empleador-colaborador, menor litigiosidad y más previsibilidad. Hoy emplear en Argentina implica altos costos y decisiones judiciales que desalientan nuevas contrataciones", sostuvieron las empresas nucleadas en la cámara.
En ese marco, AmCham remarcó que el debate no debería quedar encerrado en posiciones ideológicas. Para la cámara, el problema se traduce en un condicionante estructural que limita la capacidad de crecimiento y formalización del mercado de trabajo. "Es una realidad que nos imposibilita superar nuestras históricas vulnerabilidades", afirmaron.
En el cierre del documento, la entidad reiteró su postura a favor de la modernización del esquema laboral y vinculó esa discusión con objetivos de empleo e inversión. "Modernizar no es quitar derechos. Es dar previsibilidad, generar incentivos para contratar y abrir nuevas oportunidades para las nuevas generaciones. El desafío es claro: una Argentina que vuelva a desarrollarse, genere empleo formal, más inversión y oportunidades de acuerdo con las distintas realidades locales. Ese es el camino hacia una Argentina federal en desarrollo", concluyeron.