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EL DIARIO digital
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Tilo, manzanilla, valeriana, lavanda, pasiflora y melisa figuran entre las hierbas más usadas para favorecer la relajación nocturna. No reemplazan tratamientos médicos, pero pueden sumar a una rutina de descanso.
El insomnio es uno de los problemas más comunes en la vida cotidiana. Jornadas largas, estrés acumulado y una mente que no "apaga" a la hora de acostarse terminan pasando factura: el sueño se corta, cuesta conciliarlo o directamente no llega. En ese escenario, muchas personas buscan alternativas naturales para sumar a la rutina nocturna y mejorar el descanso.
Entre las opciones más elegidas aparecen las infusiones de hierbas, que pueden colaborar con la relajación y ayudar a preparar el cuerpo para dormir. No reemplazan un tratamiento médico si el problema es persistente, pero sí funcionan como complemento, especialmente cuando el foco está en bajar revoluciones antes de ir a la cama.
Tilo: el clásico para calmar y descansar
El té de tilo es, quizás, el más asociado al sueño. Se lo reconoce por su efecto calmante sobre el sistema nervioso y por ser una de las infusiones más consumidas cuando la noche encuentra a la cabeza acelerada.
Según lo descripto, el tilo contiene flavonoides y fitonutrientes que ayudan a reducir la activación mental. También puede colaborar en la disminución de la ansiedad y el estrés, dos factores que suelen jugar en contra a la hora de conciliar el descanso. A eso se suma una acción antiespasmódica que puede aliviar tensiones musculares leves.
Tomarlo por la noche, acompañado por una rutina tranquila luces bajas, una ducha tibia, menos pantalla suele potenciar el efecto.
Otras hierbas que suelen ayudar
Manzanilla. Es una de las más recomendadas. Contiene apigenina, un compuesto que actúa sobre receptores cerebrales vinculados a la relajación. Su sabor suave y su perfil digestivo la vuelven una aliada después de la cena.
Valeriana. La raíz de valeriana es conocida por su efecto sedante leve y por ayudar a reducir el tiempo que tarda el cuerpo en entrar en sueño. Tiene un aroma intenso, pero suele ser utilizada por quienes tienen dificultades para conciliar el descanso.
Lavanda. Se destaca por su capacidad para inducir calma mental y corporal. Puede tomarse en infusión, aunque también es frecuente su uso en aromaterapia.
Pasiflora. De uso tradicional frente al insomnio, la pasiflora ayuda a aumentar los niveles de GABA, un neurotransmisor que reduce la actividad neuronal. Se la menciona como útil cuando el problema principal es la mente acelerada antes de dormir.
Melisa (toronjil). Menos popular, pero muy valorada. Tiene aroma suave y cítrico, combina efectos relajantes con beneficios digestivos y puede ayudar a aliviar molestias vinculadas al estrés.
Cómo preparar una infusión relajante
La preparación suele ser simple:
- 1 cucharada de hojas secas (o 2 o 3 frescas)
- 1 taza de agua caliente
- Dejar reposar entre 5 y 10 minutos, con la taza tapada
- El tiempo puede variar según se usen hojas, raíces o semillas, pero la base es similar en la mayoría de los casos.
Magnesio y melatonina: qué se dijo sobre los suplementos
Además de las infusiones, el texto menciona que algunas personas recurren a suplementos. El magnesio, especialmente en formas como glicinato o treonato, puede ayudar a reducir el nerviosismo y favorecer la relajación muscular.
La melatonina, en tanto, es una hormona natural que regula el ritmo biológico del sueño. No actúa como sedante: su función es ordenar el "reloj interno" y suele ser más efectiva en dosis bajas y bien indicadas.