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EL DIARIO digital
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El brote se detectó en Bengala Occidental, cerca de Calcuta, y afecta a trabajadores de la salud. Es una enfermedad zoonótica de alta mortalidad, sin vacuna ni tratamiento específico.
La confirmación de cinco casos de virus Nipah en la India encendió la alarma del sistema sanitario y volvió a poner el foco en una enfermedad poco frecuente, pero de alta gravedad. El brote fue detectado en el estado de Bengala Occidental, en las cercanías de Calcuta, y afecta principalmente a trabajadores de la salud, lo que incrementó la preocupación por una posible transmisión en ámbitos hospitalarios.
De acuerdo con lo informado, se trata de una enfermedad considerada de alta prioridad por su elevada tasa de mortalidad, que puede llegar hasta 75%, y por la ausencia de vacunas o tratamientos específicos. Ante la aparición de contagios confirmados, las autoridades activaron protocolos de emergencia, con aislamiento de contactos estrechos, rastreo epidemiológico y refuerzo de medidas preventivas.
Uno de los principales desafíos del virus Nipah es que los síntomas iniciales pueden ser inespecíficos, lo que dificulta el diagnóstico temprano. En las primeras fases, el cuadro puede confundirse con otras enfermedades frecuentes. Los signos más habituales incluyen fiebre, dolor de cabeza intenso, dolores musculares, cansancio, vómitos y dolor de garganta. En algunos pacientes también aparecen dificultades respiratorias, con posibilidad de agravamiento en pocos días.
En los casos más severos, el virus afecta el sistema nervioso central y provoca encefalitis, una inflamación cerebral que puede derivar en desorientación, convulsiones y pérdida de la conciencia. En estas situaciones, el cuadro puede avanzar rápidamente hacia el coma en un lapso de 24 a 48 horas. Entre quienes atravesaron esta complicación se reportaron secuelas neurológicas a largo plazo, como convulsiones recurrentes o cambios en la personalidad.
El virus Nipah es una enfermedad zoonótica, es decir, se transmite de animales a personas. Su reservorio natural son los murciélagos frugívoros, que pueden portarlo sin presentar síntomas. El período de incubación suele durar entre 4 y 14 días, aunque se informó un período de hasta 45 días.
Entre las vías de contagio se menciona el contacto directo con mamíferos infectados, como murciélagos o cerdos. También puede producirse por el consumo de alimentos contaminados, especialmente frutas o savia de palma que hayan estado en contacto con saliva u orina de estos animales. Además, existe transmisión entre personas, principalmente por contacto estrecho con los fluidos corporales de un paciente.
El diagnóstico se realiza mediante pruebas de laboratorio, como RT-PCR para detectar material genético del virus o análisis serológicos para identificar anticuerpos. En cuanto al tratamiento, no existe una terapia específica ni una vacuna aprobada: la atención médica se basa en cuidados intensivos de soporte, orientados a controlar complicaciones respiratorias y neurológicas, sostener funciones vitales y reducir el riesgo de muerte.
Según lo detallado, el foco inicial se ubicó en un hospital privado a unos 24 kilómetros de Calcuta. Entre los infectados hay un médico, una enfermera y otros trabajadores sanitarios, lo que reforzó la hipótesis de transmisión en un entorno asistencial. También se indicó que el paciente que habría iniciado la cadena de contagios falleció antes de ser diagnosticado.
Tras la detección, se informó el aislamiento de al menos 20 contactos de alto riesgo y la realización de pruebas a más de 180 personas. Una de las enfermeras contagiadas permanece en estado crítico y en coma, mientras las autoridades mantienen la vigilancia epidemiológica para evitar una mayor propagación.
En materia de prevención, se recomendó extremar medidas de higiene, como el lavado frecuente de manos, además de lavar y pelar frutas y evitar el consumo de aquellas que parezcan mordidas por animales o de savia de palma cruda.