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EL DIARIO digital
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Cincuenta años atrás, un 24 de marzo de 1976, el pueblo argentino viviría una fecha que quedaría marcada como el inicio de los peores años de la historia contemporánea.
Mucho se ha escrito sobre la complicidad civil, eclesiástica y económica durante los años de la Dictadura Militar. El deporte no estuvo exento, el caso más emblemático fue la Copa del Mundo de 1978 que significó un espaldarazo para la cúpula militar.
El fútbol obsesionaba a la dictadura y le sirvió para contrarrestar la "campaña antiargentina". La revista deportiva El Gráfico, Gente y Somos se apropiaron de las políticas de la junta militar. "los argentinos y el Mundial" y el título "Un país que cambió", fueron algunos de los titulares en aquel Argentina 78.
El club del regimiento
En La Pampa, hubo un oscuro personaje que se involucró en el deporte y que luego trascendería a nivel nacional ya que estuvo a cargo de los centros clandestinos de Buenos Aires y fue responsable de casos como "La Noche de los Lápices" en La Plata. Se trata de Ramón Juan Alberto Camps, quien llegó a ser general de Brigada y fue juzgado por crímenes de lesa humanidad.
Camps cumplió en La Pampa, entonces encuadrada en la Subzona 1.4, funciones que tendrían consecuencias directas tras el golpe de Estado: en los juicios por delitos de lesa humanidad fue señalado de manera reiterada como uno de los responsables de confeccionar las "listas negras" de personas que luego fueron perseguidas.
Antes de convertirse en titular de la Policía Bonaerense y en 1977 de la Policía Federal Argentina, Camps fue jefe del Destacamento de Exploración de Caballería Blindada 101 de Toay y fundó un club que compitió en la Liga Cultural.
"Club Atlético Simón Bolívar, una nueva entidad en la Liga Cultural de fútbol", titulaba un periódico pampeano en abril de 1975.
Ante los problemas económicos de los clubes Guardia del Monte y Sportivo Toay, la cúpula militar decidió conformar una institución deportiva para competir oficialmente en los torneos culturalistas.
La fecha en la que se constituyó la entidad es particular: fue el 25 de marzo de 1975, un año y un día antes de la fecha que iniciaría la etapa más negra del a historia argentina.
"Para manejar los destinos de la novel institución se ha constituído una comisión directiva que preside Ramón Juan A. Camps y lo secundan en su labor Abel García como vicepresidente primero, Manuel Lorenzo como vicepresidente segundo y teniente primero Héctor Gallardo secretario y delegado en la Liga Cultural", detallaba el periódico.
El club tenía por objetivo de "confraternizar con las demás entidades del medio y de la zona", darle la oportunidad "a la población de Toay y su zona de contar nuevamente con un representante en los torneos oficiales que organiza la Liga Cultural".
Sus dos torneos
El equipo estaba formado con jugadores del Destacamento de Exploración de Caballería Blindado 101 "Simón Bolívar" ubicado en los cuarteles de Toay. Algunos de los futbolistas eran suboficiales, otros soldados que estaban haciendo la conscripción. Entre ellos estuvo Osvaldo René Biaín quien luego jugó en San Lorenzo de Almagro (1981-1985) y en 1983 enfrentó a Atlético Santa Rosa en el Torneo Nacional de AFA.
Simón Bolívar participó durante dos temporadas en el ámbito de la Liga Cultural con campañas calcadas. Debutó en el Torneo Oficial un 18 de mayo de 1975 como visitante de Independiente de Doblas al que venció por 2 a 1 con goles de Ciriaco Gómez y Ochoa. En su primera temporada jugó 14 partidos, ganó dos (a Independiente y Cochicó de Victorica), empató uno (con Chacarita de General Acha) y perdió el resto. Terminó anteúltimo por delante del conjunto de Doblas. Hizo de local en la cancha de All Boys y también en General Belgrano.
Al año siguiente, en 1976, cuando ya se había propiciado el Golpe de Estado, Simón Bolívar volvió a participar y sus números fueron idénticos al año anterior: jugó 14, ganó dos, empató uno y perdió 11.
El último partido de la historia del club fue con una goleada en contra de 8 a 2 ante General Belgrano que ese año se quedaría con la Zona Centro aunque luego All Boys se consagraría campeón de la Liga Cultural después de ganar el Torneo Mayor.
Despedida
En diciembre de 1975, cuatro meses antes del Golpe de Estado, el presidente del club Simón Bolívar, Ramón Camps, se marchó de La Pampa con destino a Buenos Aires y la Liga Cultural organizó una cena de despedida. "En curso de la próxima semana se aleja de Santa Rosa el coronel Ramón Juan Alberto Camps, presidente del club Simón Bolívar, de reciente incorporación al torneo liguista. Dada la estrecha colaboración brindada al cuerpo rector del fútbol, se resolvió efectuar la despedida del dirigente en el restaurant La Tablita, el viernes a las 22", detallaba el periódico del 3 de diciembre de 1975.
Ya en los años de la Dictadura Militar (1976-1983), Ramón Camps implementó lo que se llamó el "Circuito Camps", un grupo de dependencias de la policía de la provincia de Buenos Aires que funcionaron como centros clandestinos de detención durante la dictadura militar.
En 1986, la Fiscalía General lo acusó de 214 secuestros extorsivos con cuarenta y siete desapariciones, ciento veinte casos de tormentos, treinta y dos homicidios, dos violaciones sexuales, dos abortos provocados por torturas, dieciocho robos y dieciocho sustracciones de menores.
Finalmente la Cámara Federal lo encontró culpable de setenta y tres casos de tormentos seguidos de asesinatos y lo condenó a veinticinco años de reclusión con degradación e inhabilitación a perpetuidad. Posteriormente se le denegó la obediencia debida por haber tenido «alta capacidad decisoria» en las órdenes impartidas.