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EL DIARIO digital
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El fútbol argentino entra en una zona de parálisis. Tras la decisión judicial de citar a indagatoria a la cúpula de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), el Comité Ejecutivo de la Liga Profesional respondió con una medida drástica: la suspensión de la fecha 9 del torneo local, prevista para el fin de semana del 5 al 8 de marzo.
La medida no solo afecta a la Primera División, sino que se extiende a todas las categorías del ascenso, en lo que se interpreta como un blindaje político y corporativo hacia el presidente de la entidad y su mesa directiva frente a la denuncia impulsada por el organismo recaudador (ex AFIP).
El descargo: "Deuda inexistente"
A través de un duro comunicado, la AFA negó de plano las irregularidades fiscales que investiga la Justicia. Según la entidad:
Las obligaciones impositivas fueron canceladas de forma voluntaria antes de su vencimiento.
Acusan a ARCA de intentar convertir obligaciones no exigibles en un "delito penal tributario".
El conflicto ya está en manos de la Cámara de Apelaciones, por lo que consideran la citación judicial como una maniobra arbitraria.
Calendario en suspenso
La suspensión de la fecha 9 funciona como un mensaje directo al Gobierno y al Poder Judicial. Los dirigentes sostienen que el fútbol no puede continuar "mientras se persigue de forma sistemática a sus autoridades".
Esta decisión genera un caos en el calendario, obligando a reprogramar partidos clave y dejando en vilo a millones de hinchas, en medio de un conflicto de poderes que parece no tener retorno en el corto plazo.