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EL DIARIO digital
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"Papá está corriendo y también se puso feliz. En los primeros años, cuando la gente me veía en las carreras, me decían: '¡Ah, sos el hijo del Indio!' Ahora ya me dicen Bruno. Pero él ha dejado una huella, es un orgullo".
Bruno Marino es casi abogado. Y flamante campeón de la clase N7 de Rally. El fin de semana fue segundo con su VW Gol en el Premio Coronación del XXXII Rally de Rojas 2022 y junto a su navegante Mauro Llenderoso y, finalmente, gritó campeón. Ahí nomás toda su familia, que siempre está, que siempre banca en buenas y malas, se sumó a ese festejo que no hace más que refrescar momentos épicos de Miguel, comandando un Mitsubishi Evo Lancer con una clase distintiva.
Pero Bruno es Bruno y siente que es su tiempo, que trata de confirmar en resultados que después refleja en sus redes. Por eso busca llenar su propia hoja de ruta en esta vida como piloto de autos de carrera en tierra tras haber pisado la pista.
- Siempre Macachín ha aportado grandes pilotos de autos de carreras. En este caso de rally, pero siempre han hecho su camino con un gran perfil bajo.
- En los últimos veinte o treinta años siempre hubo pilotos de rally de Macachín. Hoy quedamos Dany (Costa) y yo. Es cierto, en mi caso soy de muy bajo perfil y solo trato de trabajar para correr en rally, que es un deporte caro. Entre auspiciantes (Transporte Sierra, Casa Alarcia, Rumax, Fernández Pinturas, Colormat Pinturerías, Arprinter) y familia, amigos, un poco de ahorro, venimos. Por suerte se nos dio el campeonato, es el resultado que buscábamos y lo comparto con mi familia, mi vieja, viejo, mis tíos, mi novia un grupo grande que va a las carreras. Eso te llena el corazón.
- ¿Cómo saliste a plantear el campeonato sabiendo que tal vez gana el que mejor piensa?
- Una de las cosas que más me cuesta es ser pensante. Cuando subo me gusta ir a fondo. Corría en la pista y de ahí tal vez pase eso, que voy a fondo. En rally es distinto porque es difícil llegar. Este es mi segundo título. El primero me dio la experiencia de que no siempre gana el más rápido. En suelo muy arenoso, ganamos la primera carrera y obviamente cumplí el primer requisito para ser campeón. Y la idea fue siempre correr a buen ritmo, con muchos rivales en la clase. En el último tramo del campeonato sí pude especular, sabiendo que en las últimas dos tenía una diferencia, pero no había que cometer errores.
- ¿Qué podés decir del auto? ¿Te hubiese gustado que funcionara mejor?
- Es el último año que corrí con ese auto, porque se vendió. Para 2023 vamos a ir con un Gol Trend. Siempre estuvo para dar pelea y lo agradezco al Hurlingham MotorSport. De todos modos hubo tres carreras en el año que las abandoné por problemas mecánicos y tal vez hubiese conseguido el objetivo antes. Pero el equipo siempre trabajó bien.
- ¿Sentís que has evolucionado como piloto?
- ¡Sin dudas! Miro cámaras desde que arranqué, de los dos, tanto mío como de Mauro, mi navegante, y hemos evolucionado los dos. Él tiene un gran nivel. Cometemos pocos errores, somos muy regulares y a la hora de apretar nos sentimos muy cómodos.
- Has corrido en pista, en un Fiat Uno, y luego en la tierra. ¿Cómo ha sido esa transición?
- Fue un cambio muy grande. Es una disciplina diferente. En pista corría con un Fiat Uno y las referencias de frenado, el tránsito de curva, son completamente diferentes. En pista andás menos tiempo arriba del auto, tal vez una hora y media con entrenamientos y clasificación. En rally estás entre 7 y 8 horas. Durante mi primer año en rally todo fue aprendizaje, después he ido corrigiendo cosas y escuchando a los que saben. Fue un cambio importantísimo y a una disciplina distinta.
- ¿Cómo imaginás el año que viene?
- Vamos a estar en la Clase A con el Trend. Es un auto con 185 caballos, ya es un auto de carrera, con padaleras de carrera. Es un salto evolutivo en cuanto a lo que venía corriendo. Dentro del tracción simple, es de lo mejor que hay. El paso siguiente sería un integral, pero eso es difícil por ahora. La Clase A del Federal atraviesa un gran momento, con muchos autos de nivel. Corre un subcampeón español, un campeón argentino, va a ser un salto de calidad importante al cual tendremos que adaptarnos. Bucky Greco va a ser el motor y el auto lo atenderá el Hurlingham MotorSport.
- ¿Qué sensaciones te dejó el auto?
- Lo probé y tras ello, lo desarmamos para actualizarles algunas cosas. Es muy distinto a lo que corrí hasta hoy, tiene más velocidad de curva, más poder de frenado. Más allá de los 35 caballos de diferencia, me sorprendió la velocidad de curva. Frena mucho al tener blocante. Es muy divertido manejarlo.
- ¿Te pusiste un objetivo?
- Cuando uno arranca quiere andar bien, pero hay muchos autos en la clase. Muchos tienen experiencias, muchos han ganado campeonatos. La idea es ir de menos a más. Voy a necesitar un tiempo de adaptación, pero no quiero ponerme una meta por ahora.
- ¿Cómo es ir a una carrera, en una ciudad donde el rally Federal corre, y que se hable de tu viejo, una especie de leyenda?
- Me crié en el ambiente, en el Federal, el bonaerense iba siempre. De chiquito a la mayoría los conocía, papá ganó muchos campeonatos y fue un referente. Siempre me comentan lo fuerte que iba y es un orgullo, es un gran piloto, muy pensante arriba del auto. Ha dejado una huella y ahora que volvió con más razón. Antes era el hijo del Indio, ahora ya soy Bruno. Me encanta que se haya puesto feliz por el campeonato y que corra de nuevo para divertirse. Para nosotros el rally es, además de una pasión, un lugar de encuentro con toda la familia.
Foto: Bellido