Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
El docente, dramaturgo, actor y director cordobés Tomás Gianola volvió a Santa Rosa para dictar dos propuestas de formación escénica: el seminario de dramaturgia "Descansar del mundo" y el seminario de actuación "Atletas del Corazón".
Gianola explicó que ambos espacios buscan abrir un tiempo de creación y entrenamiento en medio de un contexto social y político que, según planteó, también atraviesa el trabajo artístico.
"Descansar del mundo" comenzó este martes y continuará este jueves 16 de abril, de de 19 a 22 el tercero, en Estado de Poesía Librería. "Atletas del Corazón" está programado para el sábado 18 y domingo 19 de abril, de 14 a 18, en la Sala Aldo Umazano del Centro de Artes, en Leguizamón 1125, en Santa Rosa. Las actividades son impulsadas por Manada Producciones.
Gianola contó que el taller de dramaturgia nació de una inquietud personal ligada al presente. "Me empecé a preguntar qué escribo o qué puedo escribir o me puedo tomar un tiempo para escribir algo, cuando el mundo está como está", dijo. Y agregó que, ante ese escenario, pensó el seminario como un intento de "darnos una pausa y un tiempo real de creación" y de "no permitir que también nos quiten eso".
Sobre "Descansar del mundo", explicó que "la idea es cómo, mediante este taller de escritura, podemos darnos ese tiempo de imaginar otros mundos a través de la escritura". Detalló que el trabajo buscará crear escenas, voces y situaciones sin la presión de arribar a una obra terminada, sino habilitando un proceso de búsqueda.
El otro eje de su visita es "Atletas del Corazón", un seminario intensivo de actuación cuyo nombre remite a una formulación de Antonin Artaud. Gianola retomó esa referencia para explicar el sentido del trabajo actoral que propone. "Artaud lo que básicamente hizo fue emparentar al atleta físico, el que corre 100 metros llanos, con un actor o una actriz", señaló. Y precisó que, mientras en el atleta "su meta está en el exterior", en el actor y la actriz "es una carrera hacia adentro, la meta es más interior".
El docente aclaró que esa búsqueda interior no equivale a solemnidad. "No por decir atleta del corazón y que es un laburo interior quiere decir que va a ser solemne", afirmó. Como ejemplo, mencionó a Chaplin y subrayó que también el humor puede contener una intensa interioridad. Desde esa perspectiva, definió el seminario como un espacio para ayudar a que quienes participen puedan "sacar eso que tienen dentro, que está como pulsando por salir".
Arte y formación
Gianola también enlazó ese enfoque con una reflexión más amplia sobre el arte y la formación. Dijo que en los últimos años le interesa menos preguntarse "cómo se actúa" que "qué se actúa". "Siento que nos está faltando a los artistas, a las artistas, preguntarnos por el qué, qué quiero decir, qué quiero expresar", planteó. Para él, primero aparece esa necesidad de expresión y luego la forma. "Cuando uno le da pelota al qué quiere, me quiero juntar con tales personas a hablar de esto porque es necesario, porque lo necesito, porque quiero expresarlo, creo que después la forma aparece", sostuvo.
Gianola tiene 42 años y contó que inició su recorrido teatral alrededor de los 18. Es licenciado en Teatro por la Universidad Nacional de Córdoba, formación que comenzó en 2004, y desde entonces desarrolló tareas como actor, director, dramaturgo y docente. En su trayectoria aparecen reconocimientos como el Fondo Estímulo a la Actividad Teatral Cordobesa y el premio a Mejor Dramaturgia Municipal de Córdoba; además, su obra "La bañadera o el derecho a la pereza" tuvo presentaciones en México, España y Francia.
El artista remarcó que no piensa el taller como una experiencia cerrada sólo para principiantes o sólo para personas con trayectoria. "Uno puede dar una consigna, puede dar una actividad y que la persona, de acuerdo a la experiencia que tiene, arribe a diferentes lugares", dijo. Y agregó que en otros espacios de formación ya le ocurrió trabajar con personas que llegaban por primera vez al teatro junto a otras con una práctica más sostenida, y que ese cruce resultó valioso. "Lo que yo le diría sería que venga, que se sume también".
Cargando comentarios...