El reclamo lleva dos semanas y no hay contacto con el Consejo Directivo de la cooperativa de 25 de Mayo. Ahora, los trabajadores denunciaron descuentos y aprietes.

La seccional 25 de Mayo del Sindicato Luz y Fuerza La Pampa realizó un bocinazo en el marco de las medidas de fuerza que realizan contra la conducción de la COOSPU. El reclamo tuvo un importante acompañamiento de los vecinos, que sumaron sus autos a una extensa caravana que recorrió algunos puntos de la localidad.

Los trabajadores comenzaron un paro por tiempo indeterminado a fines de marzo, luego que no se le renovara el contrato a un ingeniero que venía realizando un importante trabajo en la organización del trabajo en la cooperativa veinticinqueña.

Después de dos semanas de protesta, la negociación con el Consejo Directivo de la COOSPU está lejos de concretarse porque los trabajadores denunciaron descuentos y aprietes.

Luciano Vullermin, secretario gremial de Luz y Fuerza La Pampa, contó que el "bocinazo" tuvo un importante acompañamiento de los vecinos de 25 de Mayo. "Vehículos habría como 80, después mucha gente salía de sus hogares y comercios para acompañar aplaudiendo", dijo a El Diario el dirigente gremial. Y agregó: "Te diría que lo importante es que se creó el hecho político y está instalado el tema del conflicto".

Luego de dos semanas de reclamos, Vullermin indicó que "el grupo de trabajadores está sólido y vamos a resistir hasta que se resuelva. La mayoría de los compañeros tiene experiencia de otras luchas y así se hace más simple porque estamos súper organizados y conscientes de las distintas medidas que toma la patronal para querer desalentar las medidas".

Entre esas medidas, los trabajadores han sufrido descuentos y persecuciones mientras más se extendía el paro. "Estuvimos 10 días en el sector de redes sin que mandaran personal de limpieza porque estamos de paro. Hubo descuentos y llamadas personales a los compañeros, diciéndoles distintas cuestiones que significan presiones", denunció el secretario gremial de Luz y Fuerza.

El conflicto

Desde el 26 de marzo, los trabajadores de la COOSPU, en asamblea, decidieron ir a un paro por tiempo indeterminado por la cesantía del ingeniero Gino Doroni. "Esa fue la gota que rebalsó el vaso. Tenemos otros reclamos, como el pedido de ingreso de personal desde hace tres años, para tener un plantel básico completo y prestar un buen servicio", relató Vullermin en diálogo con la radio cooperativa La Tosca. Y aseguró que "el Consejo de Administración ha dado muchas vueltas y ninguna solución".

Respecto al despido de Doroni, "fue confuso y dijeron mentiras respecto al motivo", expresó el gremialista y aclaró que el ingeniero explicó todos los trabajos que hizo en el servicio eléctrico (ver aparte).

Además de los reclamos, los trabajadores cuestionan que "el rol social no está en la mente del Consejo de Administración". Y ejemplificaron: "En una entrevista radial le preguntaron por qué artículos del hogar no tenía electrodomésticos y la gerente respondió que a los proveedores les tiene que pagar al contado y a la gente se le vende en cuotas, entonces no le dan los números. Así piensan".

De cara a una nueva semana de protestas, los trabajadores de la COOSPU remarcaron: "Nosotros no vamos a desistir de nuestro reclamo. El plantel básico del servicio eléctrico no está cubierto hace años, trabajamos recargados. No hay interés de la patronal de cuidarnos a nosotros ni al asociado", concluyó Vullermin.

"Se dejó de lado"

La finalización del contrato del ingeniero Gino Doroni generó la decisión de los trabajadores de la COOSPU de comenzar una medida de fuerza por tiempo indeterminado.

Doroni trabajó para la cooperativa veinticinqueña desde marzo de 2020, con diversos objetivos. "Se hicieron transformaciones de fondo en el sistema para mejorar el servicio a los usuarios", explicó Doroni a radio La Tosca. Y puntualizó los datos expuestos en conferencia de prensa a los vecinos de 25 de Mayo: "Se mejoró la infraestructura del lugar de trabajo, se impulsó la certificación de las herramientas, hicimos calificar a los operarios, conseguimos materiales y herramientas para solucionar cuestiones desde la base en el área de concesión de 25 de Mayo", relató el ingeniero.

El contrato de trabajo era por un año y cuando se acercaba la renovación, "hubo algunas irregularidades y decidieron no seguir con el trabajo", indicó Doroni. Y agregó: "Esto molestó a los trabajadores porque entendían que había una idea de trabajo, se trazó un camino y se dejó de lado".

Apoyo

Con el correr de los días, el reclamo ya no solo incluía a los trabajadores de la cooperativa. Doroni manifestó que el conflicto sumó "el descontento de la población con el manejo de la COOSPU. Es increíble el apoyo que venimos sintiendo de la comunidad y se armó una bola de nieve que desembocó en este acompañamiento al bocinazo".

Además, destacó "el trabajo solidario y el aporte a la sociedad que hace el sindicato de Luz y Fuerza. Es muy importante, es la única manera de revertir situaciones y encaminar la historia en beneficio de los usuarios, que son los verdaderos dueños de la cooperativa".