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EL DIARIO digital
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Desde un primer momento, el Gobierno marcó su postura de no intervención respecto a la mora, al definirlo como un "problema entre privados" en donde el Estado no debe meterse. Pero, este martes en conferencia de prensa, el vocero presidencial, Adrián Ravier, fue más allá y sostuvo que rescatar a los morosos implicaría usar recursos de los pagadores de impuestos para salvar a los bancos.
"El problema acá, en gran parte, es de los bancos y de las entidades financieras no bancarias que han otorgado créditos con tasas de interés elevadas, para cubrirse quizás de los riesgos que estaban asumiendo, y esto ha dejado comprometidas a estas entidades financieras. Salvar esta situación desde el Gobierno con dinero de los pagadores de impuestos de alguna manera implicaría tomar recursos de una parte de la población para salvar a los bancos", sostuvo Ravier en conferencia de prensa.
Es que para el Gobierno el aumento de la morosidad es el resultado de la política crediticia que implementaron bancos y financieras durante los últimos años. Según el vocero presidencial, el sistema dio líneas de crédito con tasas elevadas, con el objetivo de protegerse ante posibles escenarios adversos. Esa estrategia, lejos de blindar a las entidades, las expuso al deterioro por la dificultad de pago de las familias y particulares.
Como también del ataque de la política en el Congreso. "Las líneas de crédito se incrementan en 2024, las moras aparecen en el contexto de 2025, en concreto con el ataque político del Congreso que votó con mucha irresponsabilidad los proyectos de ley que no tenían un financiamiento claro", sostuvo Ravier. Según su análisis, ese contexto impactó en la demanda de dinero, el tipo de cambio y las tasas de interés, dificultando el cumplimiento de las obligaciones para muchos hogares.
Sin crisis
Las declaraciones de Ravier se dieron luego de que ayer en la reunión de gabinete, el presidente Javier Milei ratificó que los números la morosidad "no representa una situación crisis" y que los datos muestran una tendencia a la baja. Lo que se base en el último Informe sobre bancos que publicó Banco Central de la República Argentina (BCRA), que señaló que la morosidad en el sector privado bajó de 7,7% en mayo a 7,6% en junio. Ese movimiento refuerza la convicción oficial de que no existen motivos para intervenir con fondos estatales.